El Banco Santander y Nvidia han concretado un acuerdo de colaboración que no se limita a la compra de hardware, sino que aspira a desarrollar conjuntamente aplicaciones de inteligencia artificial en terrenos como los modelos de base, los agentes autónomos, la lucha contra el fraude y el blanqueo de dinero y los sistemas de simulación, incluyendo la recreación virtual de una entidad financiera entera.

La noticia, difundida por las dos empresas, llega después de un periodo de trabajo compartido que ya ha empezado a mostrar resultados palpables. En el laboratorio de inteligencia artificial del Santander se han gestado herramientas que inciden directamente en la calidad del servicio y en la eficiencia económica. Uno de los experimentos más ilustrativos se ha llevado a cabo en el ámbito de la atención al cliente, donde se ha conseguido elevar el nivel de las conversaciones a la vez que el gasto asociado caía por encima de la mitad. Estas cifras dan la medida de lo que la compañía espera obtener cuando las herramientas salgan de la fase de prueba y se extiendan por toda la organización.

El objetivo que guía el proyecto representa un giro respecto a la carrera habitual hacia los modelos gigantes. En lugar de apostar por soluciones genéricas de dimensiones enormes, la entidad ha optado por artefactos más modestos, entrenados con detalles propios de su negocio y afinados para resolver encargos muy concretos. La consecuencia práctica es notable: el precio de cada operación se ha desplomado desde unos cinco euros hasta poco más de tres céntimos, manteniendo un rendimiento satisfactorio. La conclusión que se desprende es que la valía de esta tecnología no depende tanto de su envergadura como de la calidad del aprendizaje y del ajuste posterior.

Para sostener esta forma de trabajar, el laboratorio ha construido la plataforma Model Arena, un entorno donde se comparan modelos de pesos abiertos aplicados a tareas financieras y donde se pueden diseñar, simular y someter a esfuerzo los agentes bancarios antes de que lleguen al público. Igualmente, se están adaptando soluciones concretas gracias a Nvidia NeMo Customizer, y se ha generado inteligencia especializada para los procesos centrales del banco a partir de Nvidia Kumo, una familia de modelos pensada para datos estructurados que permite anticipar comportamientos. Toda esta arquitectura se incorpora a la infraestructura del grupo mediante Nvidia Dynamo-Triton.

Iñaki Bernal, máximo responsable de inteligencia artificial de Santander, ha puesto énfasis en el papel de Nvidia como pilar en infraestructura, software e investigación. Bajo su criterio, la dimensión del banco en negocios, usuarios y presencia internacional lo coloca en una situación idónea para transformar los avances técnicos en herramientas útiles y aplicables.

Aser Blanco, responsable global de banca de Nvidia, ha señalado que pocas industrias dependen tanto de los datos como la financiera y ha defendido que ahora toca situar la inteligencia en el centro de todo. Blanco ha añadido que aprovechar años de información no es cuestión de tamaño, sino de formación y refinamiento, y ha calificado el coste por resultado como un indicador clave. Según su visión, Santander está enseñando el camino para trasladar esta forma de hacer a la operativa diaria, con herramientas más compactas, alimentadas con datos propios, verificadas en casos reales y ejecutadas con la solvencia que requiere una entidad de dimensión mundial.