Un proyecto piloto con inteligencia artificial ha permitido identificar 1.036 columnas de humo en Collserola y su entorno entre el 1 de julio y el 17 de septiembre. El proyecto es el ganador del Premio Barcelona Horizon, promovido por Mobile World Capital en colaboración con el Consorci del Parc Natural de la Serra de Collserola y el Àrea Metropolitana de Barcelona. En concreto, se confirmaron 150 incidentes en un radio de visibilidad de 20 kilómetros y, en algunos casos, detecciones de humo hasta 43,5 kilómetros. Mediante inteligencia artificial, el sistema detecta columnas de humo activo en segundos y determina si pueden corresponder a un incendio. Tras su confirmación visual, se activa el aviso al equipo del parque.
Este sistema representa un paso adelante en la prevención de incendios forestales, ya que permite detectar focos de fuego en las primeras fases y activar los protocolos de emergencia con mucha más rapidez que los métodos tradicionales, que a menudo dependen de la observación humana o de llamadas de emergencia. El tiempo medio desde la detección hasta la emisión de la alerta es de tres minutos. Esta rapidez es especialmente relevante en la lucha contra los incendios forestales, ya que las primeras horas son determinantes para evitar que el fuego se extienda y se convierta en un incendio de grandes dimensiones. La capacidad de detectar un incendio en cuestión de minutos y de alertar a los equipos de prevención de manera inmediata puede marcar la diferencia entre un pequeño brote controlado y un incendio que afecte a cientos de hectáreas. Esta es, precisamente, la principal virtud del sistema: ganar tiempo para actuar antes de que el fuego se propague.
De los 150 incidentes confirmados, 103 (68,7%) se han localizado fuera del parque natural, con detecciones que han llegado hasta los 43,5 kilómetros desde la torre de vigilancia. Estas cifras indican que el sistema no solo es útil para proteger el espacio natural, sino que también puede contribuir a detectar incendios en zonas urbanas o en otras áreas del territorio. Durante el período piloto, el dispositivo de prevención de incendios de Collserola ha identificado 125 incendios, la suma de los 46 brotes en el Parc Natural y otros incidentes como incendios urbanos, quemas controladas, incendios fuera del área metropolitana y falsas alarmas. Esta diversidad de incidentes pone de manifiesto que el sistema es capaz de detectar y clasificar diferentes tipos de situaciones, no solo incendios forestales.
Combinación de tecnologías
Más allá de la detección precoz, el piloto demuestra el valor de combinar tecnologías como la inteligencia artificial y la información generada por el sistema con otras fuentes de datos. El cruce de imágenes y alertas con información por satélite, el perímetro del espacio natural y los datos meteorológicos permite identificar las zonas con mayor riesgo y disponer de información sobre la posible evolución y propagación de un incendio una vez iniciado. Esta integración de datos de diferentes orígenes es lo que convierte el sistema en una herramienta no solo de detección, sino también de gestión y planificación. La información que genera puede ayudar a los responsables del parque a tomar decisiones sobre dónde destinar recursos, qué zonas priorizar y cómo prepararse para posibles emergencias.
Inicialmente, se realizó un período de pruebas para adaptar el sistema a las características específicas del entorno de Collserola. Durante esta fase, el número de alertas que no correspondían a situaciones relevantes se redujo en un 86%, pasando de 207 a 30 alertas semanales. Esta reducción de falsas alertas es fundamental, porque un sistema que genera demasiados avisos innecesarios acaba perdiendo credibilidad y puede provocar que los equipos de prevención se relajen ante las notificaciones.
En cambio, un sistema que ha aprendido a distinguir las situaciones relevantes de las que no lo son es mucho más útil y permite que los recursos se destinen allí donde realmente hacen falta. El sistema, desarrollado por una empresa brasileña, analiza las imágenes capturadas por las cámaras instaladas en las torres de vigilancia del parque, identifica patrones asociados a la presencia de humo y realiza una segunda verificación antes de activar la alerta. Esta doble comprobación es lo que garantiza que las alertas que finalmente llegan a los equipos del parque sean fiables y merezcan una respuesta inmediata.