El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado este lunes el Plan IA360, una estrategia para el despliegue responsable de la inteligencia artificial. Durante el acto, celebrado en la Moncloa, Sánchez ha anunciado que el próximo mes convocará a los agentes sociales, patronal y sindicatos, para avanzar en "un gran acuerdo de país y un nuevo contrato social" en torno a esta tecnología. "Es evidente que este desafío de la inteligencia artificial ya no es para dentro de 5, 10 o 50 años, es de ahora mismo. Y da la sensación de que llegamos un poco tarde", ha señalado el jefe del Ejecutivo. El plan, según ha explicado, incluye acciones concretas para desarrollar en los próximos doce meses y pone en el centro la seguridad ciudadana, la confianza y la protección de los colectivos más vulnerables, empezando por los menores.

Sánchez ha destacado que casi la mitad de la población estatal en edad de trabajar ya utiliza inteligencia artificial generativa, lo que sitúa a España entre los diez países con mayor uso de esta tecnología. Este dato, según el presidente, demuestra que la sociedad española está adoptando la IA a un ritmo elevado y que hay que aprovechar esta oportunidad para convertirla en un motor económico y en un semillero de talento. Entre los objetivos principales del plan se encuentran reforzar el músculo tecnológico del país, convertir la adopción social de la tecnología en un motor económico y en un semillero de talento, y adaptar el currículum de secundaria y de formación profesional para que los jóvenes aprendan a utilizarla.

Además, se pretende construir una gobernanza de la inteligencia artificial que permita afrontar los retos actuales. "Creo que los riesgos de una IA sin control son cada vez más evidentes; lo vemos en muchas noticias sobre problemas de ciberseguridad que se están creando con unas aplicaciones o unos modelos frente a otros", ha señalado Sánchez. El presidente ha defendido que una transformación de la magnitud de la inteligencia artificial necesita reglas claras, decididas por todos, controladas y alineadas con los valores y los principios que representa la humanidad.

Un nuevo contrato social para la IA

El cuarto objetivo del plan es impulsar, entre el sector privado, los trabajadores y el sector público, un nuevo contrato social para la inteligencia artificial. "En definitiva, un gran acuerdo de país entre sindicatos, patronal, partidos políticos y poderes públicos para ofrecer seguridad a las personas ante los cambios en el trabajo y en la vida que esta tecnología supondrá", ha explicado Sánchez. Por ello, el próximo mes el Gobierno convocará a los agentes sociales para avanzar en este acuerdo. "Tenemos una cierta autoridad moral, como país, para impulsar una agenda valiente al respecto.

No solo aquí, sino a escala global, para no estar a merced de prácticas monopolísticas también abusivas de estas grandes tecnooligarquías. Una agenda que responsabilice legal y financieramente", ha defendido el jefe del Ejecutivo. Según Sánchez, hoy, como hace 150 años, algunos magnates siguen defendiendo que la regulación es enemiga de la innovación. "Recelan, por tanto, del poder público porque creen que están por encima de él", ha criticado.

El presidente ha defendido que la historia demuestra que la autorregulación no funciona y que los incentivos de unos cuantos que controlan las industrias punteras nunca estarán alineados con el interés general. El presidente español ha defendido actuar con urgencia porque la inteligencia artificial desregulada, opaca, en estampida y en muy pocas manos "es el cóctel perfecto para que ocurra una desgracia". Ante esto, ha apostado por una inteligencia artificial con supervisión y con trazabilidad que ayude a tomar las mejores decisiones y que no sustituya el criterio humano allí donde este debe prevalecer. "Esta tecnología puede cerrar muchas brechas sociales, económicas y geográficas, o puede hacer lo contrario, ensancharlas aún más", ha apuntado.

El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha recordado que en las últimas semanas se ha intensificado un debate insólito sobre la inteligencia artificial. "¿Un debate que nos llega reducido a una única pregunta: acelerar o frenar?", se ha planteado. Con el plan IA360, el Gobierno pretende sentar en la misma mesa a expertos, sindicatos, empresas, científicos, la academia, la sociedad civil y la Administración pública, para que este camino hacia la inteligencia artificial "tenga dueños y no solo destinatarios". El objetivo es que esta tecnología amplíe el entendimiento en lugar de sustituirlo y que nadie tenga que elegir entre el entusiasmo ciego y el miedo. "Este es el requisito del que depende todo lo demás", ha recalcado el titular de Economía.