Oracle ha presentado un plan de venta de acciones y deuda por valor de 17.800 millones de euros para financiar la infraestructura para el desarrollo de la inteligencia artificial. La compañía se sitúa así en la línea de otros rivales que también tienen previstos grandes gastos de capital para este fin. La magnitud de la operación indica que Oracle considera prioritario disponer de recursos para ampliar su capacidad tecnológica en este ámbito. Oracle ha presentado a la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos su plan para ofrecer acciones por valor de 8.900 millones de euros y bonos de deuda sénior por otros 8.900 millones. Esta presentación llega después de que la semana pasada la compañía divulgara que pretende limitar sus ampliaciones de capital hasta el ejercicio 2030 precisamente a 17.800 millones.

Según la compañía, la recaudación neta de esta oferta se usará para propósitos corporativos generales, que pueden incluir gastos de capital, repago de deuda, futuras inversiones o adquisiciones, y pago de dividendos en efectivo o recompras de sus acciones comunes. Esta formulación deja abierto el destino concreto de los recursos, aunque la infraestructura de inteligencia artificial aparece como el motivo principal que la compañía ha destacado. En el documento presentado, Oracle divulga sus expectativas de que la demanda exija un aumento continuado del gasto en sus negocios de la nube y del software, incluyendo los gastos de capital, para incrementar la capacidad de los centros de datos existentes o establecer otros en otros puntos geográficos. Esta previsión de mayor demanda es la que justifica, según la compañía, la necesidad de reforzar la infraestructura.

Las previsiones de facturación

En la jornada de inversores del pasado miércoles, la tecnológica reafirmó su pronóstico para el ejercicio 2027, el actual, en el que espera una facturación de al menos 80.400 millones de euros, y vaticinó que su crecimiento la llevará a facturar 201.000 millones o más en el ejercicio 2030. Estas previsiones sitúan el crecimiento de la compañía en un horizonte de varios años y explican la necesidad de invertir en capacidad. Oracle también dijo que espera que sus gastos de capital alcancen un pico entre el ejercicio actual y el próximo, antes de reducirlos y poder autofinanciarse su crecimiento a partir del ejercicio 2029, lo que debe apoyar un flujo de caja positivo de al menos 30.000 millones en este periodo.

Esta previsión implica que la compañía prevé una fase de inversión intensa seguida de otra en la que el crecimiento se podrá financiar con los recursos generados por la misma actividad. Las acciones de Oracle caían más del 6% a media sesión en Wall Street tras conocerse la noticia. En el último año, su valor de mercado se ha desplomado más del 50%. Esta reacción indica que los inversores han recibido con preocupación el anuncio de una ampliación de capital y de emisión de deuda de esta magnitud. El pasado junio, la firma divulgó que recortó unos 21.000 puestos de trabajo en el último ejercicio, en medio del despliegue y la adopción de la inteligencia artificial en sus procesos y modelo de negocio. Este dato se añade al conjunto de medidas que la compañía ha ido adoptando para adaptar su estructura a las necesidades del negocio.