La Comisión Nacional del Mercado de Valores ha utilizado por primera vez una herramienta de inteligencia artificial para controlar la publicidad de las gestoras de fondos de inversión. El resultado del análisis, que ha abarcado una cuarentena de sociedades, ha permitido detectar diez incidencias en los contenidos que estas empresas difunden en sus páginas web y en los medios de comunicación. El objetivo de la revisión era comprobar que la información que llega a los inversores es clara y que no contiene expresiones que puedan resultar engañosas o confusas. El regulador ha explicado que esta actuación forma parte de su estrategia de transformación digital, impulsada a través del Plan Hélice, y que la automatización de los controles, aunque todavía es incipiente, ya ha supuesto una mejora en la eficiencia de la supervisión.
La CNMV ha subrayado que el uso de la inteligencia artificial en este ámbito permite analizar grandes volúmenes de información publicitaria en un tiempo muy reducido, hecho que facilita la detección precoz de posibles incumplimientos. Esta capacidad es especialmente relevante en un entorno donde las gestoras difunden contenidos a través de múltiples canales y con una frecuencia creciente. El análisis se ha centrado en una muestra de 40 sociedades gestoras de instituciones de inversión colectiva y de sociedades gestoras de entidades de inversión de tipo cerrado.
Todas ellas comercializan directamente sus productos a inversores minoristas, hecho que las somete a un escrutinio más riguroso en cuanto a la claridad y transparencia de la información que proporcionan. El regulador ha señalado que el análisis no se ha limitado a las webs de las gestoras, sino que también ha incluido la publicidad difundida en medios de comunicación, donde a menudo se utilizan mensajes más promocionales que pueden olvidar los requisitos de información clara y equilibrada que exige la normativa.
La CNMV ha utilizado una herramienta de IA para examinar el contenido publicitario de estas entidades. La tecnología ha permitido procesar un gran volumen de información en poco tiempo e identificar posibles incumplimientos de la normativa sobre publicidad de productos financieros. Una vez detectadas las irregularidades, el regulador ha requerido a las diez entidades implicadas que rectifiquen los errores encontrados y que refuercen los controles internos sobre la información que difunden en el futuro.
El regulador ha destacado que esta primera experiencia con IA ha permitido identificar deficiencias que de otra manera habrían pasado desapercibidas en una revisión manual. Entre las incidencias detectadas, había las relacionadas con el uso de expresiones poco claras, la omisión de información relevante sobre los riesgos de los productos o la presentación de rendimientos pasados sin las debidas advertencias.
El papel de la IA en la supervisión
El uso de la inteligencia artificial en esta actuación es consecuencia del desarrollo de la transformación digital de la CNMV, un objetivo estratégico de la institución recogido en el Plan Hèlix. El regulador ha señalado que continuará potenciando el uso de estas herramientas para mejorar la supervisión del mercado y proteger a los inversores. La CNMV ha explicado que esta prueba piloto ha servido para comprobar el potencial de la IA en el ámbito de la supervisión publicitaria. La capacidad de analizar grandes volúmenes de contenido de manera automatizada permite al regulador detectar incumplimientos que de otra manera podrían pasar desapercibidos y actuar de manera más rápida y eficiente.
El regulador bursátil ha señalado que la incorporación de la IA a las tareas de supervisión no sustituye el criterio humano, sino que lo complementa. La herramienta tecnológica permite filtrar e identificar posibles irregularidades, que después son analizadas por equipos especializados para determinar si efectivamente suponen un incumplimiento de la normativa. Esta combinación de eficiencia tecnológica y criterio experto es la que permite mejorar la calidad de la supervisión. El regulador ha anunciado que hará un seguimiento para comprobar la eficacia de las medidas adoptadas por las entidades afectadas y que continuará trabajando en la expansión de estas técnicas de supervisión automatizada.
El objetivo final es garantizar que la información que llega a los inversores cumpla los estándares de claridad y transparencia exigidos por la normativa, en un contexto donde la publicidad de productos financieros se multiplica y se diversifica en canales y formatos. La CNMV considera que la experiencia ha sido positiva y que abre la puerta a futuras aplicaciones de la IA en otros ámbitos de la supervisión del mercado de valores. La institución trabaja para consolidar esta línea de trabajo y para extender el uso de herramientas de análisis automatizado a otros procesos de control, con el objetivo de ganar eficacia y rapidez en la detección de irregularidades.