Los reguladores chinos han pedido a los bancos de inversión que paralicen temporalmente su apoyo a las salidas a bolsa y las emisiones de acciones, ante la tendencia bajista de las bolsas del país, que vivieron en octubre su peor mes en más de una década, en parte por las dudas sobre la inteligencia artificial (IA).
Según fuentes citadas por el diario británico Financial Times (FT), la Comisión Reguladora del Mercado de Valores (CSRC) transmitió recientemente órdenes informales a este respecto a los bancos de inversión, con vistas a apuntalar los mercados hasta que logren recuperarse.
El artículo recuerda que no es la primera vez que Pekín apuesta por ralentizar las ofertas públicas ante un contexto bursátil desfavorable, pero subraya que estas operaciones acumulan este año un volumen de unos 44.000 millones de dólares, el nivel más alto desde 2023.
La medida responde a la tendencia bajista de los mercados ante la ralentización de la economía y las dudas sobre los retornos a las inversiones en IA, así como las ventas de acciones por parte de grandes fortunas para hacer frente a sus renovadas obligaciones ante una campaña oficial para contrarrestar la evasión fiscal.
El índice que aglutina los trescientos principales valores de las bolsas de Shanghái y Shenzhen, el CSI 300, acumula una bajada del 14% este año mientras que el S&P 500 estadounidense ha subido un 10%, y en octubre descendió un 8,5%, marcando su peor registro mensual en más de diez años.
En las últimas semanas, las autoridades han anunciado medidas como tipos más favorables de refinanciación para recompras de acciones, pero los expertos consideran que no generarán un vuelco positivo en los mercados a menos que se atajen cuestiones estructurales como la generación de beneficios empresariales.
