El grupo de agua y servicios medioambientales Veolia cerró el primer semestre del año con incrementos de ventas, ebitda y beneficios, gracias a "una sólida ejecución operativa y a una conjugación única de crecimiento y resiliencia", según ha comunicado la empresa que controla Aigües de Barcelona y gestiona el servicio del agua en muchos municipios de Catalunya.
La multinacional que dirige Estelle Brachlianoff facturó en los primeros seis meses del año 22.193 millones de euros, un 0,8% más que en el mismo periodo del año pasado a perímetro y tipo de cambio constantes. Veolia destacó que excluyendo la volatilidad de los precios de la energía, el crecimiento ha sido del 1,5%.
El líder mundial de su sector creció en todos sus negocios, a perímetro y tipo de cambio constantes. El del agua mejoró un 1,6%, impulsado por los servicios municipales de agua, mientras que el negocio energético creció un 2,7%. El de residuos fue el que tuvo un comportamiento más modesto, con un incremento del 0,2% de las ventas. Veolia factura casi 8.500 millones, por 7.800 del negocio de residuos y 5.900 del de energía.
Por geografías, Europa es el principal foco de ventas del grupo, con más de 9.900 millones de euros, un 1,1% más, mientras que en el resto del mundo creció un 3,9%, hasta los 5.747 millones. Veolia desglosa el negocio Francia y residuos peligrosos de Europa, que factura más de 4.300 millones, y el de tecnologías del agua, con más de 2.200 millones. Ambos presentan descensos moderados en el primer semestre.
El ebitda se incrementó un 5%, hasta los 3.552 millones, de forma que el margen de ebitda crece en 70 puntos básicos, del 15,3% al 16%. El beneficio neto recurrente fue de 837 millones de euros, un 10% más, mientras que el resultado neto ascendió a 682 millones, un 3,8% más. Esto en un entorno macroeconómico y geopolítico volátil, destacó la empresa.
Estelle Brachlianoff ha remarcado "la capacidad de Veolia para aprovechar su posicionamiento estratégico, situado en la convergencia de los retos relacionados con la seguridad ecológica —en particular, la seguridad hídrica— y la soberanía en el acceso a los recursos, en un entorno marcado por fuertes tensiones económicas y geopolíticas".
"Las olas de calor excepcionales, la multiplicación de los episodios de sequía y la aceleración de las necesidades de las industrias de la IA confirman la pertinencia de las soluciones del Grupo y refuerzan los motores estructurales de su crecimiento", ha añadido la CEO del grupo, que ha destacado: "Iniciamos el segundo semestre con confianza y revisamos al alza nuestras previsiones para el conjunto del ejercicio".
Veolia ha mejorado sus perspectivas para el cierre de 2026, para el cual prevé un crecimiento orgánico del ebitda de entre el 5% y el 6%, una mejora del beneficio neto recurrente atribuible al grupo de como mínimo un 8% a tipos constantes y un incremento del beneficio de la acción y del dividendo. Además, prevé que la ratio entre deuda y ebitda se sitúe como mucho en el 3%.