Seat ha lanzado un aviso sobre su situación financiera tras cerrar el tercer trimestre. La compañía ha señalado que los resultados de este período "amenazan" seriamente su capacidad para invertir en el futuro. El motivo que señala la automovilística es la baja rentabilidad y la débil generación de caja, dos factores que condicionan su capacidad de financiar proyectos. Para hacerle frente, Seat ha anunciado que reevaluará rigurosamente las inversiones previstas y que mantendrá una estricta disciplina de costes, una medida que afecta directamente al ritmo con el que la compañía piensa ejecutar sus planes industriales.

Este mensaje llega al día siguiente de que su matriz, el grupo Volkswagen, publicara sus resultados, que indican una caída de los beneficios hasta los seis millones de euros. En este contexto, Seat describe el tercer trimestre como un período con un contexto de mercado especialmente exigente y de crecientes presiones externas, una descripción que enmarca el mal resultado en unas circunstancias que van más allá de la gestión interna de la compañía. En medio del debate sobre el futuro de la marca, Seat también ha querido subrayar el papel de la planta de Martorell dentro de Volkswagen.

Según el comunicado que la compañía ha enviado este viernes, la fábrica está consolidando su potencia industrial dentro del grupo. Tras el lanzamiento de los modelos eléctricos ID.Polo y Cupra Raval, la prioridad de la compañía es incrementar la producción progresivamente hasta alcanzar la plena capacidad de la planta. En esta línea, Seat asegura que se centra en garantizar el empleo a largo plazo en la planta del Baix Llobregat, a medida que asuma nuevas responsabilidades industriales para el grupo Volkswagen. Esta formulación vincula la continuidad del empleo con la asignación de nuevo trabajo a la factoría, de manera que el futuro de la planta depende de su capacidad de integrarse en los planes industriales del grupo y de absorber las tareas que se le encomienden.

La voluntad de seguir creciendo

Seat también afirma que continuará trabajando para conseguir una plataforma adicional, reforzar su impacto industrial y crear nuevas oportunidades para el futuro. El consejero delegado de Seat y Cupra, Markus Haupt, asegura en el comunicado que el peso industrial de Martorell y el crecimiento de Cupra refuerzan la confianza en el rumbo de la compañía a largo plazo. Con estas palabras, la dirección contrapone el mal momento de los resultados a una visión de futuro más optimista basada en el papel industrial de la planta y en la evolución de la marca Cupra.

Los resultados que ha publicado este viernes Seat varían ligeramente respecto a los avanzados por Volkswagen. Seat mantiene que el resultado operativo de los nueve primeros meses del año ha sido de seis millones de euros, pero señala que se trata de un 59,3% menos que el año pasado, mientras que Volkswagen sitúa la caída en el 62,5%. En cuanto a los ingresos, Seat los fija en 11.110 millones de euros, frente a los 11.109 que indica Volkswagen, lo que representa un 1,2% menos en términos interanuales. Estas diferencias, a pesar de ser pequeñas, muestran que las dos compañías no presentan exactamente las mismas cifras en algunos de los parámetros que hacen públicos, una circunstancia que puede tener que ver con criterios de presentación o con ajustes posteriores en la consolidación de los datos.