El valor añadido bruto (VAB) de las pymes catalanas en términos reales creció un 4,5% en 2024, un 1,5% superior a 2023, aunque no tan favorable como en 2002 en que la mejora fue del 5,1%, según se demuestra en una nueva edición del Anuario de la Pyme Catalana 2026, elaborado por el Observatorio de la Pyme de Catalunya, que analiza la evolución de las pymes catalanas y su contribución a la economía del país.
Este incremento del VAB se explica, principalmente, por el crecimiento de la productividad (un 2,8%) y, en menor grado, por el aumento del 1,7% en el número de empresas existentes (unas 544.339 entre autónomos y pymes), que ocupan a 2,13 millones de trabajadores.
Durante la presentación de los resultados del informe, el presidente del Observatorio de la Pyme de Catalunya, Oriol Amat, ha destacado como dato interesante que el 80% del incremento del VAB lo ha absorbido el incremento de los costes laborales, de forma que el gasto por trabajador ha crecido de media un 4,6% en 2024. Este dato, favorable si se tiene en cuenta que la inflación subió un 2,8% en aquel año, "pone a las pymes bajo presión porque han tenido que afrontar estos costes con una mejora anual del beneficio del 8,7% que, a pesar de ser favorable, no se puede interpretar como un resultado extraordinario", ha manifestado el presidente de Pimec, Antoni Cañete.
El catedrático Amat ha insistido en que el crecimiento de la productividad por persona ocupada en las empresas fue el elemento que más contribuyó al aumento del VAB de las pymes en 2024. En concreto, para el conjunto del año, aumentó un 2,7%, ya que el VAB generado creció por encima del número de personas ocupadas. No obstante, hay que diferenciar según el tamaño de las compañías que "sigue siendo una pieza clave para el crecimiento del tejido empresarial catalán", ha remarcado Cañete.
En términos absolutos, la productividad por trabajador en las pymes se situó "todavía" un 8,1% por debajo de la media de la economía catalana (80.891 euros), alcanzando los 74.355 euros. Mientras que en la gran empresa este valor es de 93.405 euros. "Esta diferencia de 20.000 euros debería ir reduciéndose, ha explicado Oriol Amat, porque se ha demostrado que a mayor dimensión empresarial, mayor productividad". El catedrático ha manifestado que "la pyme catalana va por buen camino", en el sentido de que, desde 2020, la productividad por trabajador se ha elevado un 2,7%, en contraposición a la gran empresa que refleja una caída del 0,1%, en el mismo periodo de tiempo.
Por otro lado, ha constatado que las empresas han incrementado las ventas un 5,5%, pero que este indicador se podría contraer durante los ejercicios 2025 y 2026, porque la pyme sufre un fuerte impacto del contexto geopolítico, con un incremento de los costes energéticos y el alza de los tipos de interés que afectará mucho a las empresas que venden a crédito.
