El grupo industrial alemán Fischer ha puesto en marcha unas nuevas instalaciones logísticas en la localidad de Mont-roig del Camp (Tarragona), que representan la primera experiencia de la compañía en el ámbito del almacenamiento fuera de Alemania. El equipamiento, que incorpora un sistema robotizado de gestión de productos, está diseñado para dar cobertura al mercado ibérico y Andorra, con el objetivo de reducir los tiempos de entrega y optimizar la disponibilidad de stocks para los clientes de la región.
El proyecto ha supuesto un desembolso de 4 millones de euros por parte de la compañía, que ha recibido el apoyo de la Generalitat a través de una ayuda de 2,25 millones de euros procedentes de los llamados Fondos de Transición Nuclear. Esta subvención, que cubre una parte significativa del coste total de la inversión, forma parte de las políticas de reindustrialización y diversificación económica que se aplican en las comarcas del entorno de las centrales nucleares.
La nave principal dispone de una superficie de 5.000 metros cuadrados, de los cuales aproximadamente 500 metros cuadrados están destinados a una zona de operativa automatizada. Este espacio ofrece un sistema de almacenamiento robotizado que incluye 14.040 cubetas, 10 robots autónomos de movimiento, dos puntos de preparación de pedidos y un punto de entrada de materiales. La configuración técnica de este equipamiento permite una gestión eficiente del espacio y una manipulación precisa de los productos, características especialmente relevantes para una compañía como Fischer, que trabaja con una amplia gama de referencias en el sector de la fijación y los sistemas de sujeción.
La incorporación de software basado en IA
La instalación integra, además, un software que utiliza técnicas de inteligencia artificial para mejorar la productividad en los procesos de preparación de pedidos. Esta aplicación informática, que trabaja de forma coordinada con el sistema robotizado, permite optimizar los flujos de trabajo y reducir los tiempos de procesamiento. La implementación de esta tecnología tiene como consecuencia una capacidad de gestión que llega a cubrir hasta 4.000 referencias diferentes, una cifra que refleja la complejidad del catálogo de productos que la compañía pone a disposición del mercado. La puesta en marcha de este centro logístico permitirá a Fischer ofrecer un servicio más ágil a sus clientes en la península Ibérica y Andorra, que hasta ahora dependían de las expediciones procedentes del almacén central en Alemania.
La reducción de las distancias y la mejora de los plazos de entrega constituyen dos de las ventajas competitivas que la compañía espera obtener de esta instalación. La ubicación escogida, en el corredor del Mediterráneo, ofrece conexiones viarias y ferroviarias que facilitan la distribución hacia los principales mercados de la región. La subvención otorgada por la Generalitat se enmarca en el programa de ayudas destinadas a la reconversión económica de las zonas afectadas por el cierre progresivo de las centrales nucleares.
Estos fondos, que provienen de las asignaciones presupuestarias para la transición energética, tienen como finalidad atraer inversiones que generen empleo y diversifiquen el tejido productivo en los territorios donde históricamente ha pesado el sector nuclear. La instalación de Fischer en Mont-roig del Camp es una de las primeras iniciativas que se materializan en este marco en la demarcación de Tarragona.
