Cuando se habla del Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, casi toda la atención se centra en los pasajeros. Sin embargo, hay otro negocio que lleva años creciendo incluso más rápido: la carga aérea. Entre enero y junio, se transportaron 104.874 toneladas de mercancías desde el aeródromo catalán, un 12,3% más que en el mismo periodo del año anterior. En ese mismo semestre, el tráfico de pasajeros aumentó un 4,4%, hasta superar los 28,3 millones de viajeros. Es decir, el volumen de carga está creciendo casi tres veces más rápido que el de pasajeros.
La diferencia también se aprecia en junio. Mientras el aeropuerto registró un incremento del 3,2% en viajeros, hasta los 5,46 millones, la mercancía transportada aumentó un 16,4%, con 18.754 toneladas, consolidando una tendencia que se viene repitiendo desde hace varios años.
El crecimiento no es un hecho aislado de este año. Antes de la pandemia, en 2019, El Prat movía 177.271 toneladas de mercancías. Tras recuperar los niveles previos al covid, cerró 2024 con 181.688 toneladas y en 2025 marcó un récord de 200.741, superando por primera vez las 200.000 toneladas anuales. Una tendencia al alza, que este 2026 continúa.
¿Por qué crece tanto la carga aérea?
El auge del comercio electrónico y la creciente demanda de entregas rápidas han impulsado el transporte de mercancías por vía aérea. Cada vez más productos llegan desde mercados internacionales y el avión permite reducir al máximo los tiempos de entrega, una prioridad tanto para las empresas como para los consumidores.
Pero no solo se transportan paquetes de compras online. La carga aérea también mueve productos farmacéuticos, componentes industriales y mercancías de alto valor añadido. Parte de estos envíos viaja en aviones exclusivos de carga, aunque una gran parte se transporta en las bodegas de los vuelos comerciales de pasajeros, un sistema conocido como belly freight, que aprovecha el espacio disponible junto al equipaje.
Por ello, cuanto mayor es la red de conexiones internacionales de un aeropuerto, mayor capacidad tiene para mover mercancías. En España, Madrid-Barajas sigue liderando este negocio por su papel como principal puerta de entrada y salida de mercancías entre Europa y Latinoamérica. Sin embargo, Barcelona está ganando peso y creciendo a un ritmo superior en los últimos años.
Madrid sigue siendo el líder, pero Barcelona crece más
El gran referente de la carga aérea en España sigue siendo el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, que en 2025 gestionó 840.331 toneladas. Esto supone el 61% de toda la carga aérea transportada por la red de Aena y una cifra que multiplica por más de cuatro el volumen registrado por Barcelona. Su papel como gran 'hub' intercontinental y puerta de entrada de mercancías entre Europa y Latinoamérica sigue situándolo muy por delante del resto de aeropuertos españoles. Sin embargo, los datos de 2026 muestran una evolución distinta en ambos aeropuertos.
Mientras Barcelona incrementó el volumen de mercancías un 12,3% durante el primer semestre, Madrid apenas creció un 0,5% e incluso registró en junio una caída del 3,8% respecto al mismo mes del año anterior, con algo más de 66.000 toneladas transportadas. Los datos reflejan que Barcelona está creciendo con mayor intensidad y consolidando una posición cada vez más relevante dentro del negocio de carga aérea de Aena, preparándose para uno de los negocios con mayor potencial de crecimiento de cara a los próximos años: la logística aérea.
Aena dispara los ingresos de carga aérea
En las últimas cuentas, Aena destaca que el comportamiento de la carga aérea “ha continuado siendo excelente” en el inicio del 2026 y sus ingresos representan ya el 44% del segmento de servicios inmobiliarios tras aumentar un 12,8% en el primer semestre.
Los ingresos de servicios inmobiliarios de Aena fueron de 70,84 millones en el semestre y unos 32 millones de los centros logísticos de carga. En ese periodo, el tráfico de mercancías alcanzó las 664.355 toneladas en la red de Aena, lo que supone un incremento interanual del 4,2%.