El grupo empresarial leridano Ingroup impulsa la primera fábrica catalana de impresoras 3D con inteligencia artificial integrada, y la segunda de todo el Estado español, ya que hay un fabricante en Andalucía. Para sacar adelante el proyecto, en el polígono Activa Park de Lleida, Ingroup ha invertido más de 2 millones de euros en nuevas instalaciones y la compra de los activos de la firma BCN3D Technologies. Este último fabricante de impresoras 3D, con fábrica en Gavà (Barcelona), hizo suspensión de pagos en mayo de 2025 a causa de un excesivo nivel de deuda.

El consejero delegado de Ingroup, Joan Folguera, ha dicho que el proyecto leridano se sitúa a la vanguardia tecnológica europea, ya que son los únicos que incorporan la inteligencia artificial (IA) nativa en las impresoras 3D. Aunque Ingroup trabaja en el campo de la fabricación aditiva desde 2015 como distribuidora y desarrolladora de software, el proyecto para unificar todo el ciclo como fabricante se ha consolidado durante los últimos 18 a 24 meses. Folguera ha destacado que se trata de un plan de reindustrialización del territorio mediante la fabricación integral de maquinaria, software y microsoftware para impresoras 3D.

Esta nueva generación de impresoras 3D procesa las instrucciones orales del operador, crea el modelo digital y a partir de ahí procede a la fabricación física de la pieza o figura que se quiere crear como si fuera "una máquina expendedora autónoma", reduciendo las fricciones entre la idea inicial y la pieza acabada.

Folguera ha remarcado que es un "desarrollo pionero en Europa", que actualmente ya dispone de unas 20 empresas que testean las pruebas de concepto, y que se presentará oficialmente en Alemania durante la feria Formnext de Frankfurt, en el mes de noviembre. También ha reivindicado la capacidad del territorio para acoger proyectos industriales de alto valor tecnológico. “En Lleida tenemos talento, empresas y profesionales preparados para participar en la transformación industrial. El reto es generar las condiciones para que este conocimiento se traduzca en actividad económica, oportunidades y futuro”, ha afirmado.

El responsable de la planta, Francesc Adell, ha detallado que se crearán 30 puestos de trabajo. Además, ha dado las cifras operativas y comerciales de las líneas de producción; por un lado, están las máquinas de formato pequeño, de las cuales pueden producir entre 30 y 35 al mes, con un precio de venta aproximado de entre 3.500 y 4.000 euros. Por otro lado, están los equipos de gran formato, llamados Omega, de los cuales pueden fabricar entre 8 y 10 unidades mensuales y tienen un valor de 22.000 euros.

Usos diversos, principalmente industriales

El principal destinatario de estas impresoras 3D con IA es el sector industrial de procesos, así como los departamentos de ingeniería de producto enfocados al prototipado inicial. Adell ha especificado que la tecnología está orientada a reducir el tiempo de obtención de componentes críticos.

También será importante para minimizar el stock inmovilizado en los almacenes industriales a través de la fabricación de recambios bajo demanda; producir utillaje interno para líneas de fabricación, como herramientas de montaje o posicionadores; trabajar con materiales técnicos y específicos adaptados al desgaste, componentes flexibles o plásticos magnetodetectables.

Otras aplicaciones de estos sistemas se sitúan en el de la cultura, el patrimonio y los entornos de diseño creativo con la fabricación de modelos de obras de arte, entre otros.