Holaluz cerró el primer semestre del año con unas pérdidas de 8,8 millones de euros, un 40% menos que en el mismo periodo del año pasado. Así lo ha explicado la vicepresidenta de Finanzas de la compañía, Foix Valde, este viernes acompañada de la consejera delegada de la empresa, Carlota Pi. La reducción de las pérdidas se produce en un contexto en que los ingresos también han disminuido, lo que la compañía atribuye a una estrategia centrada en la rentabilidad más que en el volumen. Los ingresos de la compañía fueron de 64,5 millones hasta junio, un 5% menos que un año antes. El Ebitda registró pérdidas de 0,4 millones, un 94% menos en términos interanuales, aunque el Ebitda normalizado fue de 2,1 millones positivos, frente a los 2,1 millones negativos de junio de 2025. Esta diferencia entre el Ebitda y el Ebitda normalizado indica que, una vez ajustadas determinadas partidas, el resultado operativo de la compañía se sitúa en terreno positivo.

Carlota Pi ha celebrado que los resultados del primer semestre muestran la consolidación del giro positivo de las cuentas de la empresa, con una rentabilidad que ha calificado de excepcional. Según sus palabras, la mejora se explica por las menores pérdidas a pesar de ingresar menos, ya que han optado por clientes más rentables en lugar de priorizar el volumen. Esta decisión estratégica ha permitido a la compañía reducir las pérdidas a pesar de facturar menos, lo que indica un cambio en la forma de gestionar el negocio. Uno de los elementos que explican esta evolución es el incremento de las instalaciones del segmento Solar, con un 62% más de instalaciones y un 78% más de ingresos. En concreto, los ingresos de Solar fueron de 6,3 millones, con un Ebitda normalizado de 0,9 millones negativos, un 63% menos que un año antes. Estos datos muestran que el segmento Solar continúa generando pérdidas operativas, pero que lo hace en una magnitud muy inferior a la del año anterior.

La evolución del segmento Energy Management

Por su parte, Energy Management obtuvo una facturación de 58,2 millones, un 10% menos en términos interanuales, con un Ebitda de 0,5 millones, frente a las pérdidas de 3,3 millones de un año antes. Este cambio de signo en el resultado operativo de Energy Management es especialmente relevante, porque este segmento concentra la mayor parte de la facturación de la compañía y su paso a terreno positivo contribuye de manera decisiva a la mejora del conjunto. En cuanto a la deuda, tras la reestructuración cerrada durante el primer semestre del año, la compañía tenía una deuda neta de 41,3 millones a cierre de junio, frente a los 42 millones del cierre de 2025. La deuda a largo plazo era de 29,9 millones, frente a los 33,2 millones de diciembre, y la deuda a corto plazo, de 12,3 millones, frente a los 9,5 millones de diciembre.

Valde ha explicado que la diferencia responde a un traspaso de deuda de largo a corto plazo por los vencimientos previstos en el plan de reestructuración, y que se trata de un vencimiento a finales de 2028 que está avalado por el Instituto Oficial de Crédito en un 70%. Este aval aporta un cierto grado de seguridad sobre el cumplimiento del calendario de pagos. Carlota Pi ha descartado que haya nuevas ampliaciones de capital o refinanciaciones de la deuda para hacer frente a este vencimiento, y ha explicado que están ejecutando el plan de negocio. Con esta afirmación, la compañía traslada un mensaje de confianza sobre su capacidad de cumplir los compromisos financieros sin necesidad de recurrir a nuevas operaciones de capital.

Pi también ha explicado que Holaluz es una gran usuaria de la inteligencia artificial, una tecnología que, según su visión, ha creado una base de tres capas en la que la compañía puede capturar valor. Ha detallado que la infraestructura relacionada con la inteligencia artificial aumenta de manera significativa la demanda energética y que hay inversiones importantes dirigidas a toda la cadena de valor de la energía, un ámbito en el que ha dicho que Holaluz cumple. Además, la inteligencia artificial ha comportado una mejora operativa dentro de la empresa, que les permite hacer cada vez más cosas y de manera más eficiente, y ha facilitado los cambios de compañía energética por parte de los clientes.