Pimec ha conseguido un objetivo que perseguía desde hacía tiempo: tener voz propia en el pleno del Consejo Económico y Social (CES), el organismo estatal de diálogo social donde hasta ahora solo se sentaban los sindicatos y la gran patronal CEOE. Pimec ha propuesto a Ferran Bel, hasta ahora su hombre en Madrid, como representante en este foro. Con este movimiento, la realidad de las pymes catalanas pasa a estar presente en un espacio de negociación donde tradicionalmente habían tenido poco espacio las organizaciones territoriales de menor dimensión. La incorporación de Pimec no llega sola. La Pime de las Illes Balears (Pimeb) también dispondrá de un asiento en el mismo pleno, de manera que las dos patronales territoriales accederán simultáneamente al organismo. Esta operación se ha podido cerrar gracias a que la CEOE ha decidido ceder dos de sus propios asientos para hacer sitio a las dos entidades.
No se trata, por tanto, de una ampliación del número total de miembros, sino de una redistribución interna que permite dar cabida a sensibilidades empresariales que hasta ahora no estaban representadas. El Gobierno ha comenzado la renovación de los consejeros del CES cuyos mandatos ya habían vencido. La finalidad declarada es poner al día la composición del ente y asegurar que estén presentes las organizaciones más representativas, tanto las de ámbito estatal como las de alcance autonómico. Esta voluntad de actualización responde a la constatación de que la configuración anterior había quedado desfasada respecto de la realidad territorial y empresarial, y que era necesario adaptarla a un contexto en el que las patronales de los territorios reclaman un papel más relevante.
Los nombramientos, en manos del Ministerio de Trabajo
La incorporación efectiva de Pimec al CES no será automática. El procedimiento se hará realidad a partir del momento en que el Ministerio de Trabajo formalice los nombramientos oficiales. Hasta que estos no se produzcan, la patronal catalana no podrá ejercer plenamente su representación en el pleno, a pesar de que el proceso ya está en marcha y el camino parece definitivamente encauzado. La entrada de Pimec en el organismo tiene una historia previa que conviene recordar. A finales de 2025, la patronal envió al Gobierno una carta con una argumentación jurídica detallada para exigir su incorporación al CES. Su posición se basaba en un decreto ley de mayo de 2024 que reconocía la entrada de las organizaciones empresariales más representativas de las comunidades autónomas.
Con aquel texto normativo como fundamento, Pimec defendió que su presencia en el Consejo no era una cuestión opcional, sino una consecuencia lógica de lo que establecía la ley, y consideró que ya había pasado suficiente tiempo para que el mandato se hiciera efectivo. El proceso de renovación que ahora se ha puesto en marcha parece dar la razón a la patronal y convertir en realidad una reivindicación que había quedado aparcada durante meses.
Con esta operación, el Consejo Económico y Social amplía su base representativa e incorpora la voz de las pymes catalanas y baleares en un foro donde se debaten las grandes líneas de la política económica y social del Estado. La presencia de Ferran Bel y del representante de Pimeb permitirá que los intereses de las pequeñas y medianas empresas territoriales tengan un altavoz propio en un espacio de diálogo que hasta ahora había estado dominado por las grandes organizaciones. Habrá que ver, sin embargo, qué peso real acaban teniendo estas nuevas voces en un organismo donde la CEOE y los sindicatos continúan concentrando la mayor parte de los asientos y, por lo tanto, de la capacidad de influencia.
