La farmacéutica polaca Adamed Pharma invertirá 100 millones de euros en la planta de Riells i Viabrea, en la comarca de la Selva, hasta el año 2034. Así lo ha anunciado la compañía, que formalizó la adquisición de la instalación a Sanofi hace unos tres meses. El plan estratégico se desplegará de manera progresiva a lo largo de la próxima década. La inversión se destinará a ampliar la capacidad productiva, incorporar nuevos medicamentos al catálogo y adaptar las instalaciones a las necesidades del nuevo volumen de producción.

La compañía no ha detallado el reparto exacto de la inversión por anualidades ni por conceptos. Tampoco ha concretado si se tratará de una ampliación de las instalaciones existentes, de la construcción de nuevos espacios o de una combinación de ambas opciones. Lo que sí ha indicado es que el despliegue se hará por fases y que cada fase irá acompañada de las correspondientes incorporaciones de personal y de la adaptación de las líneas de producción.

El objetivo principal del plan es aumentar la capacidad de producción de medicamentos. Actualmente, la planta fabrica unos 3.000 millones de comprimidos anuales. Con la inversión prevista, esta cifra se deberá multiplicar por más de tres hasta alcanzar los 10.000 millones. Este incremento responde tanto al aumento de volumen de los productos que ya se fabrican como a la incorporación de nuevos medicamentos. La diversificación de la producción es uno de los ejes del plan estratégico de la compañía. La ampliación de la capacidad productiva también implica adaptar los procesos de fabricación, los sistemas de control de calidad y la logística interna de la planta. A medida que aumente el volumen de producción, habrá que garantizar que los estándares de calidad se mantengan y que los plazos de entrega se cumplan.

Incorporación progresiva de personal

La planta de Riells i Viabrea tiene actualmente 260 trabajadores. Según el plan de la compañía, la plantilla irá creciendo a medida que se completen las diferentes fases de la inversión. La compañía no ha concretado todavía el número final de trabajadores ni el calendario exacto de incorporaciones. Lo que sí ha indicado es que las nuevas contrataciones se irán produciendo de manera gradual, en función del avance de las obras y de la puesta en marcha de las nuevas líneas de producción. Este crecimiento de la plantilla responderá tanto a las necesidades de producción como a las de gestión, control de calidad, logística y mantenimiento. La ampliación de la capacidad productiva suele ir acompañada de un aumento proporcional de las áreas de soporte, para que el volumen de trabajo crezca en todas las fases del proceso.

Desde la planta catalana se exportan medicamentos a 84 países. Esta dimensión internacional es uno de los elementos que explica la importancia estratégica que Adamed Pharma otorga a la instalación catalana. El director de la planta, José Francisco Rostro, ha subrayado que Riells será un punto "clave" para reforzar el mercado europeo y, desde aquí, también abrirse a Sudamérica.

La ubicación de la planta y su capacidad productiva la convierten en una pieza fundamental para la expansión de la compañía más allá del mercado polaco, donde tiene la sede central. La combinación de exportaciones a Europa y la apertura a nuevos mercados internacionales sitúa la planta de la Selva como un nodo logístico y productivo relevante dentro de la estructura del grupo. Esto también implica que la planta deberá cumplir con las normativas reguladoras de los países donde exporta, lo que añade complejidad a los procesos de fabricación y control.