Dunas Capital Real Estate ha cerrado la compra de la antigua fábrica de RDM en Castellbisbal, en la comarca del Vallès Occidental. El terreno tiene una superficie de 125.000 metros cuadrados y, según ha informado la compañía, se trata de su primera operación en Catalunya. La firma inmobiliaria ha explicado que esta adquisición "marca el inicio de una nueva etapa para un emplazamiento industrial de larga trayectoria, con el objetivo de favorecer su transformación y la implantación de nueva actividad económica". Con este movimiento, Dunas Capital amplía su presencia territorial y entra en un mercado que considera estratégico para su actividad. Castellbisbal, situado en la confluencia del Vallès Occidental y el Baix Llobregat, es un municipio con una tradición industrial consolidada y con buenas conexiones viarias, lo que lo convierte en un emplazamiento atractivo para las empresas que buscan ubicar sus instalaciones.

La proximidad a Barcelona y a los principales ejes de comunicación de Catalunya refuerza este atractivo. La voluntad de Dunas Capital es recuperar y aprovechar un suelo previamente destinado a actividad industrial, favoreciendo la regeneración de un espacio ya antropizado y evitando el consumo de nuevo suelo para el desarrollo de nuevas actividades económicas. Este enfoque responde a una tendencia creciente en el sector inmobiliario industrial, que busca reaprovechar terrenos ya urbanizados en lugar de ocupar nuevas áreas verdes o agrícolas. La regeneración de espacios industriales en desuso permite dar una nueva vida a zonas que habían quedado obsoletas y, a la vez, contribuye a preservar el territorio.

Además, este tipo de operaciones suelen tener un impacto positivo sobre el entorno urbano, porque permiten eliminar instalaciones degradadas y sustituirlas por espacios más modernos y adaptados a las necesidades actuales. En el caso de Castellbisbal, la transformación de la antigua fábrica de RDM puede contribuir a dinamizar la actividad económica de la zona y a generar nuevas oportunidades de empleo. La regeneración de suelo industrial también tiene implicaciones ambientales relevantes. Al evitar la ocupación de nuevo suelo, se reduce la presión sobre los espacios naturales y agrícolas, y se limita la necesidad de construir nuevas infraestructuras en zonas que no están preparadas para acogerlas. Este es uno de los principios que guían las políticas urbanísticas más recientes, tanto en Catalunya como en el resto de Europa.

Calendario de las obras

La operación ha requerido la demolición de las antiguas instalaciones, que está en sus últimas fases. Está previsto que la construcción de la nueva planta se inicie a principios de 2027. Este calendario da margen para completar los trabajos de demolición, preparar el terreno y obtener las autorizaciones necesarias para iniciar la construcción. La nueva planta deberá cumplir con los estándares actuales de sostenibilidad y eficiencia energética, lo que probablemente implicará una inversión significativa en tecnologías y materiales.

El proceso de demolición de una antigua fábrica no es una tarea sencilla. Requiere gestionar residuos, garantizar la seguridad de los trabajadores y cumplir con las normativas ambientales vigentes. Además, en algunos casos es necesario llevar a cabo trabajos de descontaminación del suelo si se han desarrollado actividades industriales que pueden haber dejado residuos. El consejero delegado de Dunas Capital, Miguel López, ha explicado que "la entrada en Catalunya supone un hito estratégico para Dunas Capital Real Estate", ya que es uno de los principales mercados industriales del Estado. Con esta operación, la compañía amplía su presencia territorial y refuerza su apuesta por el sector industrial catalán.