El Ajuntament de Valls ha presentado los detalles del nuevo contrato del servicio de explotación, conservación y mantenimiento del sistema de saneamiento municipal, que ha adjudicado a Veolia, empresa líder mundial en servicios medioambientales para la gestión del agua, los residuos y la energía. Concretamente, la adjudicación contempla la prestación del servicio hasta marzo de 2030 con posibilidad de un año más de prórroga.

El proyecto, que se ha dado a conocer en la Estació Depuradora d’Aigües Residuals (EDAR) Urbana, supone un paso adelante en la gestión del saneamiento en la ciudad, ya que prevé la ampliación y modernización de las infraestructuras que forman parte del servicio, así como la introducción de sistemas de vigilancia para garantizar la protección del medio ambiente.

El sistema de saneamiento de Valls está formado por dos depuradoras: la Urbana y la del Polígono Industrial. Las mejoras del nuevo contrato pivotan principalmente sobre tres ejes.

El primero es la ampliación en más de un 50% de la capacidad de tratamiento de la depuradora Urbana, ya que el proyecto prevé la instalación de un tercer decantador secundario. Esta actuación, que se iniciará este año, permitirá aumentar la capacidad de tratamiento actual de 7.200 m³/día, dando así respuesta con totales garantías a los futuros crecimientos y desarrollos del municipio.

El segundo es el hecho de que el nuevo contrato se focaliza en una inversión estratégica en mejoras estructurales. La apuesta tecnológica y de modernización viene acompañada de un gran esfuerzo económico. El nuevo contrato contempla un ambicioso paquete de inversiones en mejoras en las depuradoras por un importe alrededor de los 3 millones de euros, de los cuales la mitad serán financiados por la Agència Catalana de l'Aigua (ACA). Estas cantidades se destinarán a partidas de gran envergadura como la sustitución y modernización de centrífugas, renovación de espesadores de lodos y la reparación de la obra civil estructural de los reactores biológicos, entre otros.

En tercer lugar, el nuevo contrato prevé un control riguroso de vertidos industriales y la protección del entorno. Uno de los grandes retos históricos resueltos con este contrato es el efecto de los vertidos industriales. Se implementará un avanzado sistema de control y alerta de vertidos en el Polígono Industrial, que incluirá una Estación de Calidad y Alerta en la depuradora y una red de monitorización (contemplada dentro del proyecto Europeo A-MEDI, que cuenta con una financiación global de 1,5 millones de euros). Esta red de monitorización vendrá equipada con sondas de calidad y muestreadores automáticos en los colectores para identificar cualquier anomalía en tiempo real.

Esta fuerte monitorización comportará, en el transcurso del contrato, un cambio de paradigma en la gestión: permitirá que la depuradora del Polígono quede fuera de servicio en su operativa normal, derivando toda el agua residual directamente a la depuradora Urbana. Por lo tanto, la depuradora del Polígono se reconfigurará únicamente como infraestructura para retener y tratar los vertidos industriales puntuales.

Esta solución integral, además, allana el camino para el proyecto de retirada y eliminación de los colectores en alta que transcurren por los torrentes del Catllar y la Xamora, evitando así el riesgo de filtraciones de aguas blancas y dignificando estos espacios naturales del municipio.

La alcaldesa de Valls, Dolors Farré ha asegurado que "estamos ante una inversión estratégica para el futuro de Valls, imprescindible para prepararnos para los futuros crecimientos demográficos e industriales, modernizar infraestructuras esenciales y avanzar hacia una ciudad más sostenible, más eficiente y más resiliente ante los retos climáticos". La alcaldesa ha destacado también que "este proyecto nos permitirá dar un paso determinante en uno de los grandes proyectos de ciudad: la recuperación y apertura de los torrentes como el gran pulmón verde y ambiental de Valls".

Finalmente, la directora en el Penedès-Garraf de Veolia, Raquel Pallach, ha afirmado que "este proyecto con el Ajuntament de Valls refleja el compromiso de Veolia con una gestión del agua más eficiente, innovadora y sostenible. La ampliación de la capacidad de la depuradora urbana y el control avanzado de los vertidos en la EDAR del polígono nos permiten anticiparnos a los retos futuros y garantizar un servicio de calidad, así como la protección de los recursos hídricos".