Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre publicados por el INE este martes han encendido las alarmas entre las principales organizaciones de autónomos. Aunque el mercado laboral volvió a crear empleo y la tasa de paro cayó por debajo del 10%, el trabajo por cuenta propia volvió a perder fuerza, con 42.900 autónomos menos que hace un trimestre y cerca de 100.000 menos que hace un año. Un escenario que ATA atribuye a la creciente presión que soporta el colectivo y que Uatae aprovecha para poner el foco sobre otro problema: el aumento de los falsos autónomos.

La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) considera que la EPA deja una doble lectura. Por un lado, refleja la buena evolución del empleo asalariado, con casi medio millón de puestos de trabajo creados. Por otro, confirma el deterioro del trabajo por cuenta propia, especialmente entre quienes generan empleo.

"Son datos que preocupan y que ponen de manifiesto la asfixia que están viviendo los autónomos. Van en la dirección contraria", ha afirmado el presidente de ATA, Lorenzo Amor.

La organización pone el acento en el desplome de los autónomos empleadores. En solo tres meses desaparecieron 42.500 trabajadores por cuenta propia con asalariados a su cargo, un 4,36% menos que en el trimestre anterior. En comparación con hace un año, la pérdida alcanza los 27.700 empleadores.

Para Amor, esta evolución demuestra que "las trabas administrativas, los sobrecostes y la asfixia fiscal" están pasando factura a quienes mantienen negocios abiertos y crean empleo. "Estamos ante una buena EPA para el empleo, mala para los autónomos y pésima para los generadores de empleo", ha resumido.

Uatae pone el foco en los falsos autónomos

Frente a la preocupación de ATA por la pérdida de trabajadores por cuenta propia, Uatae ha centrado su análisis en la brecha entre los datos de la EPA y los de afiliación al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA).

La organización recuerda que una persona puede estar dada de alta como autónoma y, sin embargo, aparecer en la EPA como asalariada si su actividad reúne las características de una relación laboral. A su juicio, esta diferencia metodológica obliga a analizar con mayor profundidad el fenómeno de los falsos autónomos y evita sacar conclusiones únicamente a partir de las altas registradas en el RETA.

"Cuando una persona figura como autónoma y, sin embargo, desarrolla su actividad con las condiciones propias de un asalariado, tenemos un problema que no se resuelve celebrando que haya una afiliación más", ha señalado la secretaria general de Uatae, María José Landaburu. Por ello, la asociación reclama reforzar la actuación de la Inspección de Trabajo y mejorar las herramientas para detectar dónde se concentran las relaciones laborales encubiertas.

La CEOE también ve una pérdida de tejido productivo

La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) también ha expresado su preocupación por la evolución del colectivo. La patronal considera que el descenso de 42.900 autónomos registrado por la EPA responde, principalmente, a la caída de los empleadores, un hecho que, a su juicio, "denota una pérdida de tejido productivo".

La patronal de los empresarios coincide así con ATA en que el retroceso de los autónomos con trabajadores a su cargo es uno de los aspectos más preocupantes de la encuesta, al afectar directamente a la capacidad de creación y mantenimiento del empleo.