Salarios y vivienda son los dos argumentos de los sindicatos UGT y CCOO para la convocatoria de huelga general en el Estado español el próximo 11 de noviembre. Este martes, precisamente en la rueda de prensa para presentar este paro, los sindicatos han puesto cifra al incremento salarial que reclaman: un 7% del salario mínimo interprofesional (SMI).
Así lo ha anunciado Pepe Álvarez, secretario general de la UGT, en la rueda de prensa con Unai Sordo, secretario general de Comisiones Obreras, después de que ambos sindicatos consensuaran la cifra. El aumento que proponen llevaría el SMI hasta los 1.306 euros brutos al mes en 14 pagas anuales, y que en 12 pagas serían más de 1.500 euros mensuales. El salario bruto anual rozaría los 18.300 euros.
Los dos sindicatos mayoritarios han situado la cifra del incremento en el 7% porque consideran que los salarios han perdido un 2% de poder adquisitivo este año y quieren compensarlo ahora con un aumento superior al IPC. Álvarez ha recordado el objetivo de la UGT y Comisiones Obreras de que el SMI alcance el 70% del salario medio, umbral al que todavía no llega.
Esta reclamación forma parte de las reivindicaciones de la huelga, pero no es la principal, que pasa por el acceso a la vivienda y una petición de subidas salariales que permitan a los trabajadores ganar poder adquisitivo en un contexto de inflación alta, rozando el 5%. Lo que sí hace es presionar a Yolanda Díaz y Sumar, a las puertas de unas elecciones generales.
De hecho, la vicepresidenta del gobierno español, que no se volverá a presentar, ya ha pedido al comité de expertos que haga su propuesta de incremento del salario mínimo y espera una respuesta a finales de octubre o, a lo sumo, a principios de noviembre. Este 2026, el salario mínimo interprofesional ya subió un 3,1%, hasta los 17.094 euros brutos anuales o, lo que es lo mismo, 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas.
Álvarez y Sordo admiten que ya había motivos para la huelga
Sin la presencia del Sindicat de Llogateres, Pepe Álvarez y Unai Sordo han explicado los motivos para la huelga, poniendo especial énfasis en la vivienda, las dificultades de acceso y la relación de todo ello con los salarios. Los líderes sindicales, sin embargo, han admitido que ya había motivos para la huelga desde hacía tiempo, así como para llenar las plazas de las ciudades, como la Puerta del Sol de Madrid o la Plaça Catalunya de Barcelona, pero han explicado que ahora ha habido un detonante. En concreto, el desahucio de Maricarmen, una persona de 87 años en situación de vulnerabilidad.
Sordo no ha querido culpar solo al actual gobierno español de las dificultades de acceso a la vivienda y ha asegurado que la responsabilidad es de "muchas administraciones". Además, ha añadido que la situación actual es consecuencia de "políticas en la dirección equivocada durante 50 años", entre otras cosas, por la renuncia a hacer vivienda pública.
