Los ciudadanos italianos han cerrado el año 2025 con su mejor dato de compraventa de viviendas en el Estado desde que se tienen registros. Según los datos del Consejo General del Notariado, los italianos adquirieron 8.948 propiedades a lo largo del año pasado, lo que supone un incremento del 6,3% respecto a 2024 y supera el máximo anterior, registrado en 2022, cuando compraron 8.365 viviendas. Esta cifra sitúa a los italianos como principales compradores extranjeros residentes en la Comunidad de Madrid, Catalunya y las islas Canarias, y como segundos en las Baleares.
De estas operaciones, la gran mayoría fueron realizadas por italianos residentes en el Estado. Este colectivo ha demostrado un interés creciente por el mercado inmobiliario estatal, especialmente en las zonas de Madrid, Catalunya, Canarias y Baleares, donde han concentrado el mayor volumen de compras. El impulso de los italianos contrasta con la bajada de otras nacionalidades tradicionales como la británica (que cayó un 8,5%), la alemana (-2,6%), la francesa (-2,7%) o la belga (-11,4%). Este descenso ha sido compensado por el empuje de ciudadanos de países como Marruecos (2,8%), Italia (6,3%), los Países Bajos (12,2%) y los ciudadanos de fuera de la UE, que alcanzaron un récord de compraventas en 2025.
Los italianos residentes pagaron un precio medio de 2.549 euros por metro cuadrado por sus casas, una cifra superior a la media de los extranjeros residentes en el Estado (1.963 euros) y que solo es superada por los suecos (3.293 euros), los estadounidenses (2.951 euros) y los ciudadanos de otros países de la Unión Europea (2.695 euros). Este precio elevado refleja su preferencia por ubicaciones céntricas y bien valoradas, como Barcelona o Madrid, donde los precios superan los 5.000 euros por metro cuadrado.
Un peso creciente en el mercado inmobiliario estatal
En 2025, los ciudadanos italianos se situaron como principales compradores extranjeros residentes en Madrid, Catalunya y Canarias. En las islas Canarias, concentraron cerca del 25% de todas las compras realizadas por extranjeros, con más de 2.000 operaciones. Esta cifra refleja la predilección de los italianos por el archipiélago canario, donde el clima y la calidad de vida son factores clave. Datos de la primera mitad de 2025 ya apuntaban que los italianos residentes en Canarias representaban el 22,5% de las operaciones de compra realizadas por extranjeros residentes en las islas.
En Catalunya, los italianos adquirieron casi 2.700 viviendas, cifra que representa el 12% de las compras hechas por extranjeros en este territorio. En Madrid, las transacciones superaron las 1.250 y supusieron el 13% del total de compraventas realizadas por foráneos en la región. En el conjunto del Estado, las compras de extranjeros representaron el 18,8% del total de las 734.792 operaciones registradas en 2025, con los residentes en el país asumiendo el 61,8% de estas compras.
Los italianos se han consolidado como uno de los colectivos extranjeros más activos en el mercado inmobiliario estatal, y en 2025 fueron la séptima nacionalidad con más operaciones, representando el 4,76% del total de compras extranjeras. Aunque los británicos continúan liderando las compras (8,57%), seguidos de los alemanes (6,67%) y neerlandeses (5,91%), la tendencia muestra un crecimiento sostenido de los italianos año tras año.
Destinos preferentes para los italianos
Los datos de demanda correspondientes al primer trimestre de 2026, elaborados por Idealista, confirman que el interés de los italianos por la vivienda en el Estado se mantiene. Barcelona, Madrid y València son los tres principales destinos de búsqueda de compra. En Barcelona, el precio medio de la vivienda se sitúa en 5.243 euros por metro cuadrado, mientras que en Madrid alcanza los 5.984 euros. València, con un precio de 3.378 euros por metro cuadrado, ofrece una alternativa más asequible para los compradores italianos.
Según estos destinos, se une una fuerte demanda por viviendas en poblaciones canarias, con una amplia relación de municipios en Tenerife, como Arona (3.814 euros/m²) o Adeje (4.607 euros/m²); en Gran Canaria, como la capital y San Bartolomé de Tirajana (4.734 euros/m²), el núcleo turístico de la isla; y también en Fuerteventura, con especial predilección por La Oliva (3.531 euros/m²) y Antigua (2.969 euros/m²). Esta diversificación geográfica refleja la búsqueda de opciones que combinan calidad de vida, clima y rentabilidad de la inversión.
Más allá de las islas y las grandes capitales, los italianos también muestran interés por ciudades como Alicante (2.571 euros/m²), Málaga (3.755 euros/m²) y Sevilla (2.825 euros/m²), así como por Palma (5.167 euros/m²), Ibiza (7.077 euros/m²) y Marbella (5.581 euros/m²). Esta dispersión geográfica indica que los compradores italianos buscan tanto grandes ciudades para su residencia habitual como destinos turísticos para segundas residencias o inversiones.
Dos perfiles diferenciados
Las compras de italianos en el Estado se dividen en dos grandes colectivos: los residentes y los no residentes. Mientras que los residentes realizan la mayoría de las compras (86,5%), los no residentes también tienen un peso significativo en zonas como la costa mediterránea y las islas, donde buscan segundas residencias o inversiones turísticas. Entre los no residentes, los italianos representan el 11,6% de las compras en Canarias, la segunda nacionalidad más importante después de los alemanes.
El perfil del comprador italiano residente ha crecido notablemente en los últimos años, buscando vivienda para establecerse en el Estado. Este colectivo está especialmente activo en zonas urbanas como Madrid y Barcelona, donde se concentran las oportunidades laborales y servicios. Los no residentes, en cambio, optan por destinos turísticos o por ciudades con rendimiento de alquiler, como las Canarias o la costa de Málaga, y han ganado peso impulsado por la recuperación turística y el atractivo de la inversión inmobiliaria.
Los italianos que compran en España se caracterizan por una elevada capacidad adquisitiva, como lo demuestra el precio medio que pagan por metro cuadrado (2.549 euros), solo superado por suecos, estadounidenses y otros ciudadanos de la UE. Este perfil de comprador con recursos, sumado a la demanda sostenida, contribuye a mantener la presión alcista sobre los precios de la vivienda en las zonas más solicitadas.
