Los empleados en España continúan sin disfrutar de la totalidad de sus vacaciones, a pesar de ser cifras que han mejorado en los últimos tiempos. Según datos internos de Factorial, en 2025 los trabajadores utilizaron una media de 18,7 días de descanso, frente a una asignación media de 22 días laborables en las empresas analizadas, lo que supone que dejaron sin usar 3,3 días de vacaciones de media.
Así pues, la tendencia mejora de manera significativa respecto a 2024. Aquel año, la media de vacaciones disfrutadas fue de 11,8 días, por lo que la diferencia entre los días disponibles y los realmente usados alcanzaba los 10,2 días. En solo un año, esta brecha se ha reducido en casi siete días, hecho que refleja una utilización más elevada de los periodos de descanso.
Esta evolución positiva se observa de forma generalizada en la mayoría de los sectores económicos. Actividades como el comercio al por menor, la hostelería, la banca, los servicios profesionales o la alimentación han pasado de registrar una media de entre 11 y 12 días de vacaciones disfrutadas en 2024 a situarse entre los 18 y los 20 días en 2025, lo que apunta a una mejora en la planificación del descanso por parte de las empresas.
España mejora frente a otros países europeos
En comparación con otros mercados, España presenta uno de los niveles más altos de aprovechamiento de las vacaciones disponibles. El análisis, elaborado a partir de datos agregados y anonimizados de más de 16.000 empresas que utilizan la plataforma Factorial en Europa, permite comparar los patrones de uso de las vacaciones entre diferentes mercados. Así, mientras que los trabajadores españoles dejan sin disfrutar una media de 3,3 días, la diferencia se eleva a siete días en Francia (dieciocho días disfrutados frente a 25 de referencia) y a 5,2 días en Italia (14,8 frente a 20) y Portugal (16,8 frente a 22). Solo algunos mercados muestran un grado más alto de utilización de las vacaciones, como Alemania, donde los empleados disfrutan de una media de 20,4 días frente a una referencia de 20, o Brasil, con 21,7 días disfrutados de un total de 22.
A pesar de la mejora general, existen diferencias significativas entre sectores. El embalaje, la agricultura, la maquinaria, el comercio al por menor, la alimentación básica y las telecomunicaciones figuran entre las actividades con un menor consumo medio de vacaciones en España durante 2025. Se trata de sectores donde la continuidad del servicio, la producción o la atención al cliente hacen más compleja la planificación de los periodos de descanso.
¿Cómo no perderse las vacaciones?
Los datos muestran que el desafío para las organizaciones ya no es únicamente ofrecer días de vacaciones, sino conseguir que los empleados puedan disfrutarlas realmente. Las diferencias entre sectores apuntan a que el consumo efectivo de vacaciones depende en gran medida de factores organizativos, como la planificación de turnos, la capacidad de cobertura, las sustituciones o los picos de actividad. Además, el análisis de Factorial revela otra tendencia significativa: cuanto mayor es la empresa, mayor es la probabilidad de que los empleados disfruten de la totalidad de sus vacaciones. Una mayor capacidad de planificación, estructuras más amplias y una mejor cobertura de los equipos parecen facilitar que el descanso se convierta en una práctica efectiva y no solo en un derecho reconocido.
"Los datos muestran que España ha avanzado de manera clara en el disfrute de las vacaciones, pero también que existen diferencias importantes entre sectores y tipos de empresa. La planificación es un factor determinante: cuando las organizaciones disponen de procesos claros y capacidad para organizar las ausencias, resulta mucho más fácil que los empleados disfruten realmente de sus días de descanso. Las vacaciones deben considerarse una herramienta para proteger el bienestar y mejorar la eficiencia de los equipos, no solo un trámite administrativo", señala Sebastian Rubio, director de People Operations & Labour en Factorial. En un contexto en el que el bienestar laboral, la desconexión y la productividad sostenible ganan protagonismo en la agenda empresarial, la planificación de las vacaciones se consolida como una herramienta clave para mejorar la organización del trabajo y favorecer el equilibrio entre las necesidades del negocio y el descanso de los equipos.
