El Índice de Precios de Consumo redujo su tasa interanual en dos décimas durante el mes de abril, hasta situarse en el 3,2%, según los datos avanzados este miércoles por el Institut Nacional d'Estadística. La moderación de la inflación se explica fundamentalmente por el abaratamiento de la electricidad, que bajó más que en el mismo mes del año anterior, y por la evolución de los precios de los paquetes turísticos, que subieron, pero con menos intensidad que en abril de 2025. En cambio, los combustibles y lubricantes para vehículos particulares ejercieron una presión al alza sobre el índice general, ya que este abril subieron de precio, mientras que un año antes habían bajado.

El Ministeri d'Economia, Comerç i Empresa ha señalado que la moderación de la inflación en el cuarto mes del año se explica principalmente por la rebaja de la factura de la luz, donde el Gobierno ha aplicado rebajas fiscales para amortiguar el impacto económico de la guerra en Irán en los bolsillos de ciudadanos y empresas. Desde el departamento que dirige Carlos Cuerpo defienden que "el plan de respuesta aprobado en el Congrés y en vigor desde el 20 de marzo está cumpliendo su objetivo principal: que el choque externo de la guerra no se traslade de forma permanente ni a la inflación ni al poder adquisitivo de los hogares".

Los carburantes, la presión persistente por el conflicto en Oriente Medio

A pesar del buen comportamiento de la electricidad, los carburantes continúan siendo el producto que más presiona al alza el IPC, un reflejo de la persistencia del choque externo derivado de la guerra en Irán. Su impacto, sin embargo, es compensado por la rebaja del precio de la electricidad y por las medidas fiscales aprobadas por el Gobierno. El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha querido destacar que "España es, desde el inicio del conflicto, el tercer país de Europa donde menos han crecido los precios del mercado mayorista de electricidad". Según Cuerpo, este dato demuestra el elemento adicional de soberanía energética y de protección que supone el actual mix energético español y la elevada presencia de renovables.

El INE incorpora en el avance de datos del IPC una estimación de la inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos. Esta tasa disminuyó una décima en abril, hasta situarse en el 2,8%, lo cual indica que las presiones inflacionistas de fondo continúan aflojando, a pesar de que todavía se mantienen en niveles relativamente elevados. En términos mensuales, el IPC subió un 0,4% entre marzo y abril, moderando en ocho décimas el aumento del mes anterior, que había sido del 1,2%. Con este incremento, la inflación mensual encadena tres meses consecutivos de subidas.

En cuanto al IPC armonizado, que permite la comparación con el resto de países de la zona euro, este incrementó una décima su tasa interanual en abril, hasta el 3,5%, con una variación mensual del 0,7%. La estimación de la inflación subyacente se sitúa en el 3,1% para el cuarto mes del año. Estadística publicará los datos definitivos del IPC de abril el próximo 14 de mayo, una fecha en la que se confirmará o se matizará esta primera estimación. De momento, los datos avanzados permiten al Ejecutivo respirar aliviado después de varios meses de tensiones inflacionistas, a pesar de que la evolución del conflicto en Oriente Medio y su impacto en los precios de la energía continúan siendo un factor de incertidumbre para los próximos meses.