La cifra de negocios de la industria en Catalunya experimentó un descenso del 2,1% durante el mes de febrero en comparación con el mismo periodo del año anterior, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística. Esta caída sitúa la evolución de la industria catalana seis décimas por debajo de la media estatal, que registró una caída del 2,7%. Los datos reflejan un comportamiento desigual del sector industrial en diferentes regiones, con algunos territorios logrando repuntar sus ventas, mientras que otros sufren contracciones más pronunciadas.

Al frente de la tabla de crecimiento industrial se situaron Madrid, con un incremento del 3,7%; Castilla y León, con un avance del 3,4%; y Cantabria, con una subida del 2,4%. Estas tres comunidades lograron mantener un ritmo positivo en su facturación industrial, a pesar del contexto de desaceleración económica y de incertidumbre geopolítica. En el polo opuesto, las caídas más pronunciadas se registraron en las Islas Baleares, con un hundimiento del 19,3%; Asturias, con un descenso del 11,7%; y Extremadura, con una caída del 9,2%. Estas cifras ponen de manifiesto la fragilidad del tejido industrial en determinados territorios, especialmente aquellos más expuestos a sectores con una demanda más volátil.

Un descenso acumulado del 4,9%

Desde principios de año, la cifra de negocios de la industria en Catalunya ha acumulado un descenso del 4,9%, una cifra que se sitúa cuatro décimas por debajo de la media estatal, que fue del -4,5%. Este dato indica que el sector industrial catalán ha mantenido en enero y febrero un comportamiento ligeramente peor que el conjunto del Estado, aunque la diferencia no es especialmente significativa. Los analistas señalan que esta evolución negativa está influida por la moderación de la demanda externa, el incremento de los costes energéticos y la incertidumbre comercial global. En cambio, el sector servicios en Catalunya ofreció un comportamiento mucho más positivo durante el mes de febrero. La facturación de este sector aumentó un 2,8% en comparación con el mismo periodo del año anterior, una cifra que supera en 1,2 puntos la media estatal, que se situó en el 1,6%.

Este buen comportamiento refleja la fortaleza del sector terciario en Catalunya, que continúa siendo uno de los motores de la economía catalana y que ha demostrado una resiliencia más elevada ante las turbulencias económicas recientes. Al frente del crecimiento del sector servicios se situaron Murcia, con una subida del 5,9%; Navarra, con un incremento del 5,8%; y La Rioja, con un avance del 5,7%. Estos tres territorios registraron un dinamismo notable en su actividad de servicios, impulsados probablemente por el turismo, el comercio y los servicios profesionales. En el lado contrario, las caídas más grandes se produjeron en Galicia, con un descenso del 3,4%; Madrid, con una bajada del 1,2%; y Castilla y León, con un retroceso del 1,1%. Madrid, a pesar de ser el territorio con más peso en el sector servicios, registró un comportamiento negativo que contrasta con su buena evolución industrial.

Desde principios de año, la facturación del sector servicios en Catalunya ha crecido un 2,4%, una cifra que supera en 1,5 puntos la media estatal, que se situó en el 0,9%. Este diferencial positivo confirma que el sector servicios catalán está ganando cuota de mercado en el conjunto del Estado y que está aprovechando mejor que otros territorios las oportunidades de crecimiento en áreas como el turismo urbano, los servicios tecnológicos y la logística. El dato acumulado es especialmente relevante porque suaviza las posibles fluctuaciones mensuales y ofrece una imagen más estable de la tendencia de fondo.

La ocupación en el sector servicios crece un 1,8% en Catalunya

El índice de ocupación en el sector servicios experimentó en Catalunya una variación del 1,8% respecto al mismo mes del año anterior, una cifra que refleja la capacidad del sector para generar puestos de trabajo de manera sostenida. La tasa anual de ocupación fue positiva en todas las comunidades autónomas, con una única excepción: Castilla-La Mancha, que registró una ligera caída del 0,14%. Este comportamiento generalizado pone de manifiesto que, a pesar de las dificultades económicas y la incertidumbre global, el sector servicios continúa siendo uno de los principales motores de creación de empleo en el Estado, con Catalunya destacando entre las regiones con mejor comportamiento en este ámbito. La combinación de un crecimiento de la facturación por encima de la media y un aumento sostenido de la ocupación dibuja un panorama positivo para el sector servicios catalán, que parece haber consolidado su modelo de crecimiento después de la pandemia.