El Ibex-35 ha comenzado la sesión de este viernes con un incremento de un 1,72% en los primeros compases de negociación, una progresión que ha llevado al indicador a superar la barrera de los 18.600 puntos. Esta marca representa un récord histórico para el selectivo, que ha visto cómo prácticamente la totalidad de sus valores cotizaban en positivo durante el arranque de la jornada. El comportamiento alcista del mercado bursátil español contrasta con lo sucedido en el mercado de materias primas, donde el precio del petróleo ha registrado caídas significativas. El barril de Brent, que sirve como referencia para el mercado europeo, ha retrocedido un 2,3% en la apertura de la sesión en el Viejo Continente, hasta cotizar en los 88,3 dólares. Paralelamente, el West Texas Intermediate, el indicador de referencia para Estados Unidos, se ha abaratado un 2%, situándose en los 85,9 dólares por barril.
Entre los valores que han protagonizado las alzas más destacadas de la jornada, Acciona Energía se ha situado a la cabeza con una revalorización del 6,4%. Este comportamiento ha sido seguido por IAG, que ha subido un 4,5%. La banca también ha tenido un papel relevante en el avance del índice, con el Banco Santander sumando un 3,6%, mientras que la siderúrgica ArcelorMittal ha registrado un incremento del 2,9%. En el lado opuesto de la tabla, solo un reducido número de valores han cerrado en negativo durante el arranque de la sesión. Repsol ha encabezado las pérdidas con un descenso del 3,3%, seguida por Enagás, que ha cedido un 1,1%. Naturgy ha retrocedido un 0,5%, mientras que Iberdrola ha caído un 0,44% y Endesa se ha dejado un 0,37%. Esta tendencia a la baja en las empresas energéticas y de gas guarda relación directa con el abaratamiento del crudo y la menor presión sobre los precios de las materias primas.
La inflación se consolida
El Instituto Nacional de Estadística ha aprovechado la jornada para hacer públicos los registros definitivos del Índice de Precios al Consumo correspondientes al mes de mayo. Según ha informado el organismo, la tasa interanual del IPC se ha mantenido en el 3,2% (3,1% en Catalunya), una cifra que coincide plenamente con los avances que el mismo instituto había dado a conocer a finales del mes pasado. Este indicador acumula ya tres meses consecutivos por encima del umbral del 3%, una circunstancia que se produce en un contexto marcado por la escalada del conflicto bélico en Irán. La publicación de estos datos definitivos aporta cierta certeza sobre la evolución reciente de los precios, pero no disipa las preocupaciones sobre el impacto que la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio pueda tener en los próximos meses. Los precios energéticos, que tradicionalmente han sido uno de los principales motores de la inflación, se mantienen en niveles elevados a pesar de las caídas puntuales registradas en la sesión de hoy.
El comportamiento de la bolsa española no ha sido un hecho aislado en el contexto europeo. El resto de principales plazas del Viejo Continente se han despertado también con signo positivo, lo cual refleja una tendencia generalizada de optimismo entre los inversores. Fráncfort y París han avanzado un 1,5% cada una, mientras que Milán ha subido un 1,3% y Londres ha registrado un incremento más moderado del 0,8%. Este movimiento coordinado de las principales bolsas europeas sugiere que los factores que están impulsando las alzas son de alcance comunitario y no específicos del mercado español. Los analistas señalan que la combinación de una inflación que se mantiene estable sin escalar y de unos precios del petróleo que ceden posiciones crea un entorno favorable para la renta variable. Las caídas del crudo alivian la presión sobre los costes de producción de muchas empresas y reducen la incertidumbre sobre la evolución futura de los tipos de interés, un factor clave para la valoración de los activos financieros.
El bono español a diez años recorta su rendimiento
El mercado de renta fija ha ofrecido una imagen diferente a la de la renta variable. El rendimiento del bono español con vencimiento a diez años ha cotizado en el 3,42%, después de registrar un descenso del 1,3%. Esta caída de la rentabilidad de los bonos implica un aumento de su precio, una circunstancia que suele producirse cuando los inversores buscan activos refugio o cuando mejoran las expectativas sobre la evolución macroeconómica. La evolución de la deuda pública española se ha producido en paralelo a la de los principales mercados europeos de renta fija, donde las rentabilidades también han cedido posiciones en una jornada marcada por la aversión al riesgo que han mostrado algunos sectores. No obstante, el descenso del rendimiento del bono español es moderado y no refleja tensiones significativas en la financiación de la deuda.
En el mercado de divisas, el euro ha mantenido prácticamente inalterada su posición en el cruce con el dólar estadounidense. La moneda única se ha negociado en los mercados internacionales a un tipo de cambio de 1,1571 dólares, una cifra que representa una estabilidad casi absoluta respecto a los niveles de cierre de la jornada anterior. Esta estabilidad contrasta con la volatilidad que han mostrado otros activos en las últimas semanas y refleja un cierto equilibrio entre las presiones que ejercen los diferentes factores económicos y geopolíticos. La fortaleza relativa del euro en un contexto de tensiones geopolíticas y de subidas de tipos por parte del Banco Central Europeo es un elemento a tener en cuenta para las empresas exportadoras españolas. Un euro estable o ligeramente apreciado encarece los productos españoles en los mercados internacionales, pero también abarata las importaciones de materias primas y componentes, lo cual tiene efectos contrapesados sobre los márgenes empresariales.
El hecho de que el Ibex-35 haya conseguido superar los 18.600 puntos y establecer un nuevo récord histórico confirma la solidez de la recuperación que el selectivo español ha protagonizado desde principios de año. Después de un ejercicio 2023 marcado por la incertidumbre, los inversores han ido recuperando progresivamente la confianza en los valores españoles, atraídos por unas valoraciones que todavía no habían reflejado completamente la mejora de los fundamentales económicos. Los analistas advierten, sin embargo, que los máximos históricos suelen ser niveles de resistencia psicológica importantes y que no es extraño que después de alcanzar estos hitos se produzcan correcciones a la baja. La clave para los próximos días será ver si el índice consigue consolidarse por encima de este umbral o si, por el contrario, se produce un retroceso que ponga fin a la racha alcista. La publicación de nuevos datos macroeconómicos y la evolución del conflicto en Oriente Medio serán factores determinantes en este sentido.