El Ibex-35 ha registrado una caída del 0,29% en la sesión de este viernes, lo que ha llevado al índice a situarse por debajo de los 19.400 puntos. El descenso se ha producido en una jornada marcada por dos factores que han condicionado la evolución de los mercados financieros: la recuperación del precio del petróleo por encima de los 80 dólares por barril y la celebración de la segunda cuádruple hora bruja del año, un fenómeno que suele incrementar la volatilidad en las bolsas.

El precio del barril de Brent, referencia para Europa, ha repuntado un 0,5% hasta situarse alrededor de los 80,23 dólares al cierre de los mercados del Viejo Continente. El West Texas Intermediate ha avanzado un 0,3% y cotiza alrededor de los 76,8 dólares. Esta recuperación de los precios del crudo se ha producido después de la caída de las últimas jornadas, que había llevado el Brent por debajo de los 78 dólares. La rebaja de las tensiones en Oriente Medio, sin embargo, mantiene los precios en niveles moderados.

El comportamiento de los diferentes valores del Ibex-35 ha estado marcado por una clara divergencia. Acciona ha liderado las subidas con un incremento del 5,4%, seguida de su filial Acciona Energía, que ha avanzado un 3,3%. Indra ha subido un 2,4%, mientras que Repsol ha crecido un 1,3% aprovechando la recuperación del precio del crudo. Merlin Properties ha cerrado la lista de ganancias destacadas con un repunte de un 1,1%. En el lado opuesto, IAG ha registrado la caída más pronunciada con un descenso del 1,6%, seguida de ArcelorMittal, que ha perdido un 1,5%. Fluidra ha cedido un 1,3%, mientras que Inditex y Aena han cerrado con retrocesos del 1,3% y el 1,2%, respectivamente. La diversidad de comportamientos refleja la influencia de factores específicos de cada compañía, más allá de la tendencia general del mercado.

El cierre de las bolsas europeas

El comportamiento del Ibex-35 se ha producido en línea con la tendencia general de los mercados europeos. París ha cedido un 0,5%, Fráncfort ha perdido un 0,1% y Londres ha caído un 0,4%. Este comportamiento desigual refleja la falta de una dirección clara en los mercados europeos, pendientes de las próximas referencias macroeconómicas. La sesión de hoy cierra una semana en la que los mercados han estado condicionados por las noticias sobre el acuerdo de paz en Oriente Medio y por las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal. La reapertura del estrecho de Ormuz ha aliviado las tensiones sobre el suministro de petróleo, lo que ha permitido una corrección de los precios del crudo después de los máximos alcanzados durante el conflicto. La decisión de la Reserva Federal de mantener los tipos de interés ha sido bien recibida por los inversores.

En el mercado de renta fija, el rendimiento del bono español con vencimiento a diez años ha subido hasta el 3,4%, desde el 3,3% del cierre de la sesión anterior. Este incremento se ha producido en un contexto de cierta corrección de los precios de los bonos, que habían experimentado subidas en las sesiones precedentes. La prima de riesgo se ha situado en 47,2 puntos básicos. En el mercado de divisas, el euro ha avanzado un 0,06% en su cruce con el dólar, hasta negociarse en los 1,1 dólares. La moneda única se mantiene estable en niveles parecidos a los de las últimas sesiones, en un contexto de poca actividad en el mercado de divisas. La estabilidad del euro refleja el equilibrio entre los factores que presionan al alza la moneda europea y los que lo hacen a la baja.

En el ámbito de los activos considerados refugio en situaciones de volatilidad, el precio de la onza de oro ha cedido un 1,4% al cierre de la Bolsa de Madrid, hasta situarse alrededor de los 4.150 dólares. La caída del oro, que es un activo tradicionalmente utilizado como cobertura ante escenarios de incertidumbre, refleja la mejora de la confianza de los inversores después del alivio de las tensiones geopolíticas. En paralelo, el bitcoin, la criptomoneda de referencia, ha subido más de un 1% y se sitúa en la cota de los 63.200 dólares. La recuperación del bitcoin, que ha experimentado oscilaciones en las últimas semanas, refleja el apetito por el riesgo de los inversores en un entorno de cierta estabilidad. Las criptomonedas, sin embargo, continúan siendo activos de gran volatilidad y los analistas recomiendan prudencia en su inversión.