La economía española ha crecido un 0,7% durante el segundo trimestre del año, una décima más que en el trimestre anterior. Este es el dato publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística, que confirma el avance que el organismo ya había apuntado a finales de julio. Con este resultado, la economía española acumula 24 trimestres consecutivos con tasas intertrimestrales positivas, una racha que refleja la resistencia del crecimiento a pesar de las turbulencias internacionales.
En términos interanuales, el producto interior bruto ha avanzado un 2,6%, una décima menos de lo que se había apuntado inicialmente. Esta revisión ha ido acompañada de un ajuste similar en el crecimiento del primer trimestre, que también se ha rebajado una décima hasta el 2,6%. Con este repunte, la economía española suma 21 trimestres de aumentos interanuales, una secuencia que pone de manifiesto la fortaleza del crecimiento español en comparación con otras economías de su entorno.
La composición del crecimiento muestra una contribución positiva de la demanda estatal y una aportación negativa de la demanda externa. En términos intertrimestrales, la demanda estatal ha contribuido con 1,1 puntos al crecimiento del PIB, mientras que la demanda externa le ha restado medio punto. En el análisis comparativo interanual, la demanda ha aportado 3,5 puntos al crecimiento, frente a una contribución negativa de nueve décimas de la demanda externa. Esta dinámica indica que el crecimiento español se apoya principalmente en el consumo interno y la inversión, mientras que el sector exterior resta impulso a la expansión. Las importaciones han crecido más que las exportaciones, lo que ha penalizado la contribución de la demanda externa al PIB.
El consumo de los hogares y la inversión, motores de la economía
Los datos del INE reflejan que el consumo de los hogares y la inversión han actuado como motores de la economía española durante el segundo trimestre. El consumo de los hogares ha acelerado su avance trimestral nueve décimas, hasta el 1,2%, mientras que la inversión ha crecido un 1,4% trimestral, cuatro décimas más que en el primer trimestre. Dentro de la inversión, la realizada en vivienda y construcción ha avanzado un 0,5%, cuatro décimas más que en el trimestre anterior, mientras que la de productos de propiedad intelectual ha aumentado un 3%, el doble que en el primer trimestre. Estos datos reflejan la importancia de la inversión en innovación y conocimiento para el crecimiento económico. El gasto público, por su parte, ha mantenido su crecimiento trimestral en el 0,5%. En cuanto a la demanda externa, las exportaciones se han incrementado un 1% entre abril y junio, una décima más que en el primer trimestre, mientras que las importaciones han acelerado su ritmo de crecimiento 2,5 puntos, hasta el 2,6%.
El Ministerio de Economía ha destacado que el crecimiento trimestral del PIB se ha apoyado en la fortaleza de la demanda interna, con el consumo de los hogares creciendo al 1,2%, impulsado por la solidez del mercado laboral, y la inversión mostrando un elevado dinamismo. "En tasa interanual, el crecimiento del PIB de nuestro país se mantiene sólido en el 2,6% entre abril y junio, con el consumo de los hogares acelerando al 3,5%, cinco décimas más que en el primer trimestre", ha subrayado el departamento que dirige Carlos Cuerpo.
Este buen comportamiento, puntualiza Economía, permite acumular un crecimiento en lo que va de año del 2,2%, lo que favorece que al cierre del ejercicio se cumpla la previsión del Gobierno de un crecimiento económico del 2,6%. "España sigue liderando entre las grandes economías avanzadas, según las últimas previsiones de los principales organismos internacionales, en un contexto todavía marcado por la incertidumbre internacional", ha remarcado Cuerpo.
