El precio de los pisos no dejará de subir hasta que España no consiga ampliar su parque de viviendas. Este es un problema enquistado que determina los indicadores del sector. El último informe Actualidad y Perspectivas del sector inmobiliario 2026 anticipa una moderación de la actividad residencial española en 2026 y 2027, con una cierta dicotomía: descenderá el número de compraventas de viviendas, pero su coste seguirá creciendo, aunque con una cierta contención.
Traducida a cifras, esta tendencia refleja una disminución de las operaciones de compraventa del 8% en 2026 y 2027 y un aumento de los precios del 10% para 2026 y por debajo del 5% para 2027, según el estudio de la consultora inmobiliaria Forcadell, elaborado por la Universidad de Barcelona. "El problema de fondo sigue siendo el mismo: faltan viviendas para atender una demanda que continúa siendo elevada. Y mientras esta situación no cambie, los precios seguirán subiendo, aunque en 2027 lo harán a un ritmo más moderado", explica Gonzalo Bernardos, director editorial del informe y profesor titular de Economía de la UB.
Respecto a la vivienda de alquiler residencial se apunta que las rentas registrarán un incremento del 4% en 2027, porque tampoco habrá un aumento significativo de la oferta. El precio del alquiler ha subido un 46,9% entre 2018 y 2025.
De hecho, entre 2019 y 2025, la vivienda se ha encarecido en España por encima de la media de la UE, con un crecimiento nominal acumulado de los precios del 44,8% en España, frente al 34,5% del conjunto de la Unión Europea.
El informe atiende al contexto económico actual marcado por la incertidumbre, la persistencia de presiones inflacionistas que podría motivar nuevas subidas de tipos por parte del BCE y las limitaciones de acceso a la financiación hipotecaria como causas principales de la contracción de la demanda. "La falta de recursos para afrontar la entrada y los gastos asociados a la compra sigue siendo una de las principales barreras, especialmente para jóvenes y hogares sin apoyo familiar", insisten los expertos inmobiliarios.
Los datos del Banco de España muestran que el nuevo crédito para adquirir vivienda ascendió a 82.749 millones de euros en 2025, frente a 170.298 millones en 2006. En 2025, el 74,6% del volumen de crédito hipotecario concedido correspondió a tipos fijos. En este sentido, Ivan Vaqué, consejero delegado de Forcadell, destaca que si en 2006 el mercado de la vivienda estaba marcado por los excesos financieros y el riesgo asociado al crédito, "veinte años después, el principal desequilibrio es distinto: la escasez de oferta. Sin más suelo finalista, licencias más ágiles y reglas estables, ninguna medida de demanda abaratará la vivienda".
Menos oferta turística no supone más alquiler residencial
En el segmento de la vivienda residencial de alquiler, el estudio cuestiona que la supresión prevista para noviembre de 2028 de unas 10.721 viviendas con licencia turística activa —con datos de cierre del tercer trimestre de 2026— redunde en un incremento significativo de la oferta de alquiler habitual.
