Un informe de Nationale-Nederlanden apunta que el 10,8% de los trabajadores y trabajadoras en Catalunya dispone de un producto de ahorro para la jubilación mediante su empresa. Se trata del segundo porcentaje más alto del Estado, 1,6 puntos porcentuales por encima de la media estatal (9,2%) y solo por detrás de los datos de la Comunidad de Madrid (15,3%). Esta cifra indica que, aunque el ahorro para la jubilación a través de la empresa está más extendido en Catalunya que en la mayoría de territorios, todavía queda lejos de ser una práctica generalizada. Casi nueve de cada diez empleados catalanes no disponen de este tipo de mecanismo.
Al mismo tiempo, la preocupación por los ingresos durante la jubilación está ampliamente extendida entre los empleados catalanes. El 75,4% de los encuestados en Catalunya muestra su preocupación de que sus ingresos se vean muy afectados si dependen exclusivamente de la pensión pública. En este sentido, el 79% de los catalanes considera que la pensión pública no será suficiente para mantener su calidad de vida una vez jubilados, una tasa que también es superior a la media nacional (75,5%). Estos datos reflejan una percepción extendida de que el sistema público de pensiones, por sí solo, no garantizará el nivel de vida alcanzado durante la etapa laboral. Esta preocupación no es exclusiva de Catalunya, sino que se da en todo el Estado, pero los porcentajes catalanes se sitúan sistemáticamente por encima de la media.
Los productos más contratados
En cuanto al tipo de producto, los planes de pensiones de empleo y los seguros de ahorro para la jubilación vía empresa son las soluciones con una presencia más elevada entre los empleados catalanes, con tasas de implantación del 81% y del 42,9%, respectivamente. En cuanto al resto de territorios, la Comunidad de Madrid (79,2%) también destaca en la contratación mediante sus empresas de planes de pensiones, seguida a distancia por el País Valencià (60%) y Andalucía (52,9%). Por el contrario, los seguros de ahorro para la jubilación están más implantados entre los empleados del País Valencià (80%), Andalucía (70,6%) y Madrid (66,7%). En el conjunto del Estado, los planes de pensiones son la opción predominante, presentes en tres de cada cuatro casos (75%), seguidos por los seguros de ahorro para la jubilación (54,4%) y los planes de previsión social empresarial (14,1%).
El 74,4% de los empleados de Catalunya considera que las empresas deberían estar obligadas a ofrecer productos de ahorro para complementar la jubilación de su plantilla, un porcentaje que se sitúa por encima de la media nacional. Esta opinión indica que hay una mayoría clara de trabajadores que ven con buenos ojos que la empresa se convierta en un canal para facilitar el ahorro de cara a la jubilación, más allá de lo que pueda hacer la Administración pública o el propio trabajador a título individual. La demanda de más compromiso empresarial en este ámbito es, por tanto, ampliamente mayoritaria.
La educación financiera sigue siendo una asignatura pendiente en este aspecto y uno de los principales obstáculos para la planificación de la jubilación. El 78,4% de los catalanes considera que las administraciones públicas les ofrecen poca información sobre su futura situación financiera, una percepción que también se ve reflejada en el entorno laboral, donde el 77% considera insuficiente la orientación que recibe de su empresa. Estos datos ponen de manifiesto que, más allá de la disponibilidad de productos, existe un déficit de información y de formación que dificulta que los trabajadores puedan planificar adecuadamente su jubilación. Sin una comprensión clara de las opciones disponibles y de las consecuencias de las decisiones que se toman, es difícil que los trabajadores puedan adoptar estrategias de ahorro adecuadas.
