La apuesta de Barcelona por la economía azul tendrá continuidad. El Ayuntamiento ha anunciado este viernes que la estrategia municipal en este ámbito estará dotada con 150 millones de euros para invertir en proyectos clave en economía azul entre este 2026 y el 2030. La estrategia da continuidad al plan ejecutado entre el 2021 y el 2025, que supuso una inyección de 98 millones de euros.
Barcelona Activa lidera la nueva hoja de ruta, que tiene tres grandes objetivos: "Incorporar el agua dulce, ampliar el impacto de los proyectos a largo plazo y de ámbito internacional y corresponsabilizar al conjunto del ecosistema con la participación de otros actores", según ha informado el ayuntamiento encabezado por Jaume Collboni. Todo ello con el objetivo de generar actividad económica y empleo de calidad, además de "reforzar el papel del litoral como eje de desarrollo sostenible".
La estrategia toma el testigo del plan 2021-2025 y deberá culminar algunos de los proyectos iniciados, como el Parc de Tecnologia Marítima de Barcelona, el BlueTechPort o Barcelona Mar de Ciència. De los 150 millones, 146 se dedicarán precisamente a estos proyectos. Pero también pretende ampliar su alcance y tejer nuevas alianzas para el refuerzo de la economía azul. Así, se destinarán 4 millones de euros a programas de impulso de la actividad, como el emprendimiento, el desarrollo de talento o el posicionamiento internacional de la ciudad con eventos de referencia.
La inversión podría ser más alta, ya que el Ayuntamiento buscará hasta 75 millones adicionales a través de mecanismos de financiación como el Barcelona Investment Fund. "Barcelona reafirma su apuesta por la economía azul como un sector estratégico para generar empleo de calidad, innovación y actividad económica vinculada al mar", ha remarcado la quinta teniente de alcaldía y presidenta de Barcelona Activa, Raquel Gil.
El primer gran objetivo, o ambición, como lo ha llamado el Ayuntamiento, es la incorporación de proyectos orientados al agua dulce, y su objetivo es la mejora de los recursos hídricos en tiempos en que se alternan las sequías y las inundaciones. Barcelona quiere "avanzar hacia un modelo más eficiente y sostenible". La estrategia incluye nuevos sistemas urbanos de drenaje sostenible, proyectos de reutilización de aguas, actuaciones para optimizar el ciclo del agua en la ciudad y el programa de emprendimiento B-Blue, impulsado por Barcelona Activa, que incorpora el agua dulce como nueva línea de innovación y emprendimiento.
El segundo objetivo es ampliar la escala de los proyectos, que tengan proyección internacional y atraigan talento e inversión. En esta línea, se prevé reforzar infraestructuras estratégicas como el Parc de Tecnologia Marítima de Barcelona (PTMB), el BlueTechPort liderado por el Port de Barcelona y Barcelona Mar de Ciència, que ganarán espacios para destinarlos a la investigación, la innovación y el emprendimiento.
Dentro de esta ambición se sitúa la ubicación del Ocean Decade Collaborative Centre (DCC) en Barcelona, el centro global de la UNESCO dedicado a desarrollar una economía oceánica sostenible, equitativa y resiliente, "que situará la ciudad como nodo de referencia internacional para la generación de conocimiento y la conexión de proyectos en este ámbito".
La tercera ambición es ampliar la implicación de diversas administraciones, empresas, centros de investigación y también ciudadanos, y el Ayuntamiento la quiere afrontar con la consolidación de la Mesa público-privada de Economía Azul y con la colaboración de las universidades y el Port de Barcelona.