Con tan solo 24 años, Vinícius es uno de los mejores jugadores del mundo, vinculado al Real Madrid, ha luchado contra fuertes ataques racistas en los partidos. En más de una ocasión ha denunciado insultos y el lanzamiento de algunos objetos. Algunos le pitaban, otros le gritaban “tonto”, mientras que unos grupos le llamaban “mono”, imitando a un simio. Los hinchas que le insultaban han sido expulsados del campo.
Está acostumbrado a recibir constantemente insultos de algún forofo, pero en el campo del Valencia FC estalló. La vida para Vinícius nunca ha sido fácil. Su infancia estuvo marcada por una serie de obstáculos. No olvida sus años en Brasil siendo un niño, sufrió racismo en el país, pero además perteneció a una familia muy humilde. “Hacía ayuno porque no había comida en la mesa”, dijo el futbolista sobre su infancia.
Vivía en un barrio muy peligroso y sacó a su familia de la pobreza
Vinícius José Paixaõ de Oliveira Júnior nació el 12 de julio del 2000 en Porto do Rosauna, una de las favelas más desfavorecidas del municipio de São Gonçalo, situado en el estado de Río de Janeiro. Este barrio siempre ha sido muy peligroso, pero es allí donde tenían una humilde casa que pertenecía a la abuela del futbolista.
El delantero es el primero de los tres hermanos, fue quien consiguió que su familia tuviese una vida mejor y mayores oportunidades. Ya destacaba en el balompié con tal solo 5 años. Con 10 años, sus padres decidirán mudarse a São Paulo para que el joven tuviese más oportunidades en el fútbol. Era su gran pasión y como cualquier padre quería darle lo mejor a su hijo, aunque no tenían dinero. Su padre arreglaba ordenadores y su madre trabajaba en un campo de fútbol.
En muchas ocasiones no podían pagar la cuota mensual de la escuela, pero el pequeño gustaba mucho entre los entrenadores y le ayudaron. "Solo le gustaba el balón. Siempre destacó por encima de los otros chicos. Tenía una capacidad técnica muy superior y era muy dedicado, comprometido y trabajador", contó sobre él 'Cacau', su primer entrenador. "Era tímido y a veces introvertido, pero dentro del campo se transformaba", contó en su día la directora de la escuela Valeria Beraldini.
Poco después empezó a jugar en el Flamengo, ya como futbolista profesional. En esa época ya vivía en una lujosa urbanización de Barra de Tijuca. Su vida y la de su familia cambió por completo. Fue en esa época cuando el Real Madrid se fijó en él y se trasladó con toda su familia a vivir a España.
