Pocas personas hay como Sergio Dalma, que después de tantos años encima de los escenarios, todavía continúen enamorando e hipnotizando como el primer día, con su voz rota, su belleza que cada año va a más, como el buen vino, y su permanente simpatía, representada con una de las sonrisas pícaras que más desarman al personal. El de Sabadell lleva toda la vida triunfando, y ahora, como no podía ser de otra manera, también, con sus revisitaciones de las canciones melódicas italianas más famosas. Via Dalma vuelve. O para ser más exactos, ritorna. Y los fans, encantados de la vida.
Un Sergio Dalma que por motivos profesionales, se ha pasado media vida en la capital de España. El cantante catalán se estableció en Madrid, epicentro de su carrera, donde ha grabado discos y ha iniciado giras. Muchos años allí, pero había llegado la hora de decir hasta luego, Lucas y dejar atrás la ciudad y las multitudes. Dalma sentía que había llegado el momento de hacer un cambio de vida, de decir adiós a la capital y de establecerse en un lugar mucho más bonito y tranquilo, un pueblecito de Girona maravilloso, pequeño y medieval, Púbol, en el Baix Empordà.

Dalma, harto de Madrid, cansado de llevar allí nada más y nada menos que 27 años... "Después de 27 años de vivir en Madrid, pues a veces te ahogas un poco. Pero yo creo que lo va marcando la vida. Ahora quiero una más pausada, más tranquila". Palabras del cantante en la alfombra verde de los premios Dial de Tenerife. Adiós a la capital española después de casi tres décadas allí: "He vuelto a Cataluña, a mi tierra. A mí siempre me ha llamado mucho la atención y me gusta la vida de pueblo. Ya cuando estoy de gira voy para arriba y para abajo, pero cuando llego a mi casa quiero estar a gusto". Motivo de peso para volver a casa e ir a aquel paraíso del Empordà. ¿Lo mejor de vivir en Púbol y no hacerlo en Madrid?: "Que la gente va por la calle, se saluda y se mira a los ojos. Eso es algo muy bonito y que en las ciudades grandes ya no pasa".

¿Cómo es su día a día allí?: "Hago yoga, hago entrenamiento personal, hago cycling. Cada día hago algo, sobre todo para tener bien la cabeza, porque luego me gusta comer mucho. Normalmente me levanto a las 7 y desayuno. A las 13-13:15, como. Y a las 20-20:15 ceno". Un Dalma que en la calma de su casa reconoce que "me pongo a la cocina con la copita de vino y me gusta cocinar para gente, para amigos. Me relaja mucho". ¿Su plato estrella?: "El risotto con funghi"... ya que ahora está en el Baix Empordà, a ver cuándo se pone con el mar y montaña... El cantante, por cierto, además de disfrutar de las bondades de Púbol, también está encantado de la vida de su faceta como abuelo: "Creo que ha llegado en un momento, en una etapa de mi vida, para mí muy importante. Intento disfrutarle al máximo y le consiento lo que haga falta. Estoy que se me cae mucho la baba". Y a nosotros con él.