El último mes y medio ha sido un no parar de españolidad, de banderas rojigualdas, de exaltación del "yo soy español, español, español", de España y la Roja hasta en la sopa, de gente saliendo a las calles, de pantallas gigantes y todo lo que ha comportado el paso triunfante de la selección española por el último Mundial. Durante todo el tiempo que ha durado la Copa del Mundo, y después de ganarla, con las posteriores celebraciones en las calles de toda España, con especial foco en la rúa de Madrid y el fin de fiesta en la Plaza de Cibeles, en el territorio hay más de uno que ya está un poco hasta el moño de ver tanta bandera española, también en Catalunya, con mucha gente joven envuelta con la rojigualda saliendo a celebrar.
Uno de los que ha seguido el Mundial desde la distancia, es lo que tiene no sentir los colores de la selección española, a pesar de la presencia masiva de muchos jugadores del Barça y catalanes, es el bueno de Toni Soler. Siempre sensato, siempre con la palabra justa, siempre acertado, Toni ha ido analizando qué iba pasando en la Copa del Mundo, de la manera como solo él sabe hacer. Miren, si no, qué decía del último partido de Messi en la historia de los Mundiales, qué mensaje le dedicaba al mejor jugador de todos los tiempos, días antes de jugar la final contra la selección española:
Y justo antes de jugarse la final, con el resultado que todos sabéis, admitía, y comparaba, su sensación con el primer título español en 2010, cuando "me fui a dormir con un cierto buen sabor de boca gracias a esta imagen de Puyol y Xavi sosteniendo una senyera, un gesto de complicidad, bonito. Me pregunto si España vuelve a ganar el Mundial, si los muchísimos jugadores catalanes que hay en la selección serían capaces de hacer algo similar, coger una senyera con toda naturalidad o bien preferirán no molestar"...
Lamentablemente, no se vieron demasiadas senyeres, por no decir ninguna. Pero ahora espera que en Catalunya, pasado este furor español, vuelvan a verse senyeres. Y para muestra, la que tiene él mismo en el balcón de su casa. Como él dice, "Volvamos a ello". Y cuando una seguidora en redes le pregunta qué quiere decir, especifica: "Que ha pasado la marabunta y toca volver a remar".
Ojalá algún día Catalunya juegue un Mundial, lo gane y llene de senyeres las calles.
