Freud exploraba los sentimientos, hablaba de las emociones, abrir la intimidad para liberar al ser humano, pero guardó bajo llave su intimidad. Era una persona muy discreta. Nunca habló de sus experiencias íntimas, ni su capacidad de amar o de expresar amor. El padre del psicoanálisis murió en Londres 20 días después del estallido de la Segunda Guerra Mundial, en 1939. Allí dejó a su mujer, Martha Bernays, que nunca habló de la relación con el filósofo y atesoró las cartas que corroboraban su amor. Siempre dijo que las quemaría para que no quedase ni rastro, pero no fue capaz de desprenderse de esos recuerdos.

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Freud

Una vez que nació su sexta hija, Freud tomó la decisión a los 40 años no mantener más relaciones carnales con su mujer. El padre del psicoanálisis se enamoró por primera vez a los 16 años. De una chica tres años menor que él. Pero era una persona muy tímida y no se atrevió a decirle nada.

Dice Jones en su biografía de Freud: “A ciencia cierta se sabe que no volvió a experimentar emoción alguna de esa índole hasta diez años más tarde, que fue cuando conoció a su futura esposa. En una carta dirigida a ella, afirmaba no haber prestado nunca atención a las mujeres, y que ahora estaba pagando bien caro esa negligencia. Probablemente –sostiene Jones– fueron bien escasos y espaciados incluso los contactos físicos”.

Freud evitó más embarazos al no tener relaciones carnales 

Sigmund y Martha se escribieron 900 cartas. Tenían por costumbre escribirse a diario y estuvieron tres años separados al inicio de la relación. Cuando estaban más de dos o tres días sin escribirse, se pedían explicaciones y podían llegar a escribir cartas de hasta diez o doce páginas.

Durante los diez años después de casarse tuvieron a sus seis hijos. Freud trataba las enfermedades nerviosas, pero se especializó en el papel decisivo de la sexualidad como causa de los trastornos psíquicos. Su concepto del inconsciente. Sostenía que el comportamiento de una persona está guiado por los pensamientos, deseos y recuerdos reprimidos.

Con tal de evitar más embarazos a su mujer, con problemas de impotencia y con la hermana de la mujer, su cuñada, en casa, prefirió optar por la castidad voluntaria. Sigmund sintió plena curiosidad por esa experiencia de abstención que excitaba incluso su imaginación. El padre del psicoanálisis tenía toda la libido depositada en su ciencia, sus pacientes, sus teorías y sus ensayos.

Sigmund Freud LIFE
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