Tiene una de las voces más reconocibles del país. Con su tono de voz grave y rasgado ha llegado a conquistar un montón de corazones en sus más de cuarenta años de experiencia en la música. Sergio Dalma es, sin lugar a dudas, un icono. No hay persona que no haya cantado a pleno pulmón su clásico "Bailar pegados" o que no llorara al oír el "Em dones força" con la Escolanía de Montserrat. Su talento fascinó de inmediato a los oyentes y su carácter natural, así como su atractivo porte, acabaron de deslumbrar al público. Hace muy poco Dalma corroboró su naturalidad en la última entrevista que dio, donde, sin pelos en la lengua, confesó que sufría de estreñimiento. 

Dalma en un concierto / Instagram

El cantante estrenó disco a finales del año pasado, el 23º de su carrera, llamado Ritorno a Via Dalma. En este, Dalma recuperó el italiano y algunos clásicos de esta lengua como ya había hecho en Via Dalma (disco que cumple 15 años). En marzo de este año el cantante inicia una gira de más de una treintena de conciertos con la que recorrerá un montón de ciudades españolas hasta el año 2027. Precisamente de conciertos iba la anécdota que el cantante ha confesado en el programa La Ruina. Lo primero que ha hecho Dalma ha sido desmentir un rumor que se ha ido extendiendo por internet: "Yo no sufro de la enfermedad de Chron". Acto seguido ha confesado un inconveniente que sí que padecía y que alguna vez había afectado su trabajo: "Soy estreñido". Así de claro. La anécdota que ha explicado justo después ha hecho estallar de risa a presentadores y asistentes. 

La portada del nou disc del cantant / Instagram

Dalma ya tenía al público riendo como nunca cuando afirmaba lo siguiente: "Si hay una palabra que es en varios idiomas es supositorio". No contento con eso, el cantante ha seguido hablando del tema hasta llegar al momento de clímax. Dalma ha explicado que su madre estaba preocupada por él y, por ello, un día decidieron ir a un herbolario que tenían cerca de casa. Allí el hombre le aseguró que tenía la solución, cogió una mezcla de hierbas y le dijo al cantante que al cabo de siete horas de beberlo "cagas sí o sí". Dalma lo comprobó: el señor no iba errado. ¿Dónde está el problema, pues? "Empecé la gira, no sé dónde era el concierto, pero calculé mal las horas de efecto de la infusión y pasó lo que no tenía que pasar". El público no podía dejar de reír mientras Dalma explicaba la solución: "Hubo un solo de guitarra de media hora". Qué ratito debió pasar el cantante... eso sí, la anécdota brutal la tiene para siempre. 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Seguro que después de este error de cálculo las matemáticas ya no volvieron a fallar y menos en medio de la gira. Qué ejemplo Dalma: naturalidad y talento a más no poder.