Ter Stegen ha roto el difícil equilibrio dentro de un vestuario culé: las relaciones entre las mujeres de los futbolistas. Su tempestuoso divorcio pilló a todo el mundo desprevenido. Mientras en redes el capitán alemán del Barça exhibía amor a raudales con su mujer Dani, dos criaturas pequeñas guapísimas y le dibujaba corazones de leche en el café, la realidad es que Marc-André ter Stegen dormía en el hotel frente al Camp Nou mientras la mujer se liaba con el entrenador personal. Así lo reveló Catalunya Ràdio cuando todavía ni se sabía que el portero azulgrana sufría una crisis conyugal. Con el tiempo quien ha rehecho su vida rápidamente ha sido el futbolista, la parte fuerte de la pareja. Tiene una espectacular novia catalana, Ona Sellarès, y en cambio Dani vaga como alma en pena por su barrio, el Turó Park de Barcelona. Los vecinos la ven a menudo caminando sola. Ahora la han venido a animar dos WAGs culés, la mujer de Sergi Roberto, Coral Simanovich, y la mujer de Frenkie de Jong, Mikky Kiemeney.
El plan era el siguiente, Coral Simanovich aterriza en Barcelona donde se marchó para acompañar a su marido a la Liga italiana, morriña barcelonesa. Aterriza y va directa a comer con Dani, la ex de Ter Stegen. Quedan para comer un sushi de súper, concretamente el que vende Casa Ametller de la calle Calvet de Barcelona. Esta cadena alimentaria tiene un establecimiento donde elaboran el Nigiri cada día y las dos WAGs entraron por la puerta de Tenor Viñas, al lado de uno de los salones de belleza más lujosos y VIPs que hay en la ciudad, Adara, la peluquería de referencia de las WAGS, como revela la propia Coral. Allí entre laca y sushi fisgonean sobre cómo Ter Stegen ha rehecho su vida sentimental más rápido que la deportiva y ha decidido quedarse en Cataluña, en el Girona, para seguir cerca de su novia catalana, antes de marcharse a un club europeo. Ter Stegen ha pasado del despecho por los cuernos a la venganza y exhibe amor en redes. Su exmujer quería mimitos: pescado crudo y peinado nuevo.
El Barça afronta los problemas haciendo piña, en el vestuario apoyan a Araujo con problemas de salud mental y fuera las chicas apoyan a Dani, excluida del equipo pero ciudadana de Barcelona. Es uno de los problemas del nuevo Flick Team, que los chicos son tan jóvenes que no tienen novia o las tienen muy jóvenes. Y las WAGS veteranas con hijos tienen que ayudarse entre ellas. Dani ya no lleva el apellido Ter Stegen, como el Barça que lo ha cedido al Girona, pero no ha rehecho su vida amorosa. Su personal trainer no daba como novio. WAGS al rescate.
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