El Barça ya está en las semifinales de la Copa del Rey después de derrotar al equipo que eliminó al Real Madrid en la eliminatoria anterior: el Albacete. Los de Hansi Flick jugaron un partido serio en el Carlos Belmonte aunque al final sufrieron más de la cuenta y el resultado, demasiado corto, no muestra la superioridad del conjunto azulgrana durante los 90 minutos. Al final, victoria por 1 a 2, con goles de Lamine Yamal y Ronald Araujo, suficientes para pasar ronda y esperar rival en el sorteo que se celebrará el próximo viernes
El Barça, como ha hecho en los últimos partidos, jugó bastante bien, pero volvió a fallar demasiadas ocasiones, como lamentó el técnico alemán en la rueda de prensa posterior al partido. Pudiendo dejar resuelto el partido, no le pusieron el lacito final y un gol después de una falta lateral, cuando quedaban cuatro minutos para el final, puso el alma en vilo a los aficionados culés, un sufrimiento innecesario que, aun así, no culminó del todo la gesta del conjunto de Segunda y se cumplieron los pronósticos... Aunque la cosa hubiera sido bien diferente si no es por una acción concreta de Gerard Martín. El jugador de La Masia, en una jugada del Albacete en el descuento, puso un cabezazo milagroso para salvar el que hubiera sido, sin ningún tipo de duda, el empate a 2 definitivo. Una jugada que se vio por dos televisiones. Ayer el partido lo emitían TV3, con la narración del gran Àlex Castells, y por TVE, con la narración del sospechoso habitual, Juan Carlos Rivero. Pero por una vez, lo que indignó más a los espectadores no fue el comentarista de la televisión pública española, que también, sino el árbitro. Munuera Montero indignó al personal, no por una decisión polémica o equivocada, sino especialmente, por un gesto, un gesto instintivo que pareció que le saliera del alma, sin ser capaz de contenerse, aunque lo estuvieran enfocando las cámaras.
Fue justamente en la mencionada acción de Gerard Martín. Después del chut del jugador del Albacete, si no es por el defensa del Barça, que puso la cabeza, los aficionados locales ya cantaban el empate in extremis que hubiera llevado el partido a la prórroga. Quizás Munuera Montero tenía ganas de seguir pitando media hora... O quizás es que es más madridista que la bandera. ¿Por qué? Porque cuando todo el mundo ya cantaba gol, él levantó los brazos, y después los bajó rápidamente al ver que la pelota no había acabado en gol. Una imagen que enfureció a muchos espectadores de las dos cadenas, entre ellos, muchos colaboradores y presentadores de TV3, como el Gerard Romero del Fanzone o el Víctor Lozano del Onze: "¿Qué cojones hace Munuera Montero casi celebrando el no gol del Albacete que hubiera sido el 2-2?", se pregunta Lozano. "Es IA, no es real", dice Romero con sarcasmo.
No tardaremos en ver algún día a un árbitro yéndose a abrazarse haciendo piña con los jugadores, cuando algún equipo le marque un gol al Barça... Tiempo al tiempo.
