Vale mucho la pena escuchar el Llapis de memòria de SER Catalunya. Conversaciones deliciosas con un invitado VIP que repasa su vida, sus ideales, sus recuerdos y sus opiniones alrededor de las canciones de su vida, las canciones que le han marcado. Y ahora acaba de pasar por allí un hombre que justamente por alzar la voz y mojarse, ha sufrido consecuencias. Un actor como Peyu, a quien ahora podemos ver en Hamlet en el Coliseum con otro crack, Albert Pla. Peyu ha ido a la emisora con un ojo a la virulé: "En Hamlet, que es el espectáculo que estamos haciendo con Albert Pla en el Coliseum, se me desprendió una pieza de una marioneta y me quedó el ojo morado. Es mucho más aparatoso que el dolor que me hizo".

Peyu y Albert Pla, en el Teatre Coliseum con 'Hamlet' IG

La obra sitúa la acción en una habitación de hospital donde conviven dos pacientes. Pero los golpes que más daño le han hecho a Peyu son cosas que ha tenido que sufrir y con las que ha tenido que convivir, sin tener que ir a un hospital que lo tratara. Críticas, justificaciones y decisiones profesionales que tienen que ver con el hecho de que él siempre se haya significado defendiendo su país y su lengua. Entre la elección de canciones que ha hecho, muchas piezas catalanas: el 'Cant de la Senyera' de Lluís Millet, 'Un núvol blanc' de Lluís Llach, 'Viure sense tu' de Antònia Font o 'Fills de la mateixa mare' de OBESES. "Ser abiertamente independentista, ¿te ha pasado algún tipo de factura?", le preguntan. Respuesta contundente: "Profesionalmente, todas, hombre. ¿No ves que en este país no puedes ser nada?".

Peyu y sus colaboradores en 'La Renaixença' 3Cat

Y sigue: "Yo, a día de hoy, cada cosa que hago todavía la tengo que justificar 10.000 veces más que cualquier otro porque tengo las ideas políticas que tengo". Un deseo; "A mí me gustaría vivir en un país normal donde solo por el contenido que haga te pudieran contratar en cualquier medio de comunicación, pero yo no. Yo tengo que dar más explicaciones porque resulta que 'pobrecito, ha nacido independentista'". Un Peyu que, le recuerdan, "no trabajas en Telecinco, trabajas en Cataluña... Igualmente te exigen unas explicaciones extra?". Y él lo tiene claro: "Siempre tengo que justificar más que los demás. La gente tiene la sensación de que he hecho muchas cosas, pero, hostia, me las han hecho sudar mucho, ¿eh? Y a día de hoy, todavía, cada vez que tengo que renovar programa, siempre hay esta estela un poco de 'Bueno, sí, tenemos que renovar, pero...'. ¡Joder, tío! ¿Qué más tengo que hacer?", se pregunta, harto.

Independentista declarado, admite que el 2017 le dejó una herida. “No lo he sabido gestionar nada bien. No ves un camino claro y te sentiste un poco engañado.” Más allá de la política, asegura que lo que más le preocupa es la lengua y la cultura: “Si desaparece nuestra manera de hablar y de entender el mundo, desaparece el país.”