El programa más visto de TV3, El Temps, vive un momento de cambio. En pocas semanas se va el jefe de Meteorología, Tomàs Molina, para hacer de político, eurodiputado de ERC. Otra cara muy querida por los espectadores ya hace meses que sale menos haciendo la meteo de TV3. Es Eloi Cordomí. El que era el benjamín del equipo, hasta el fichaje de Gori Masip, ha crecido en TV3 ante los ojos de los espectadores. Aquel chico espigado y muy didáctico se ha casado con su novio, el médico rural Xavi Lázaro, han tenido un hijo y han decidido ir a vivir muy lejos de la gran ciudad, a 2 horas de Barcelona y, por lo tanto, a dos horas de TV3. Este es el pueblo donde reside de manera permanente, y hace de agricultor a mil metros de altura, Eloi Cordomí y su familia, Ogassa en el Ripollès.
Eloi Cordomí es un amante de la naturaleza y su marido ha sido durante años médico rural en el Moianès, concretamente hacía de médico de familia en el CAP de un pueblo de 2700 habitantes, Castellterçol. Ahora toda la familia se han marchado más lejos, al Prepirineo, a mil metros de altura, rodeados de montañas y en un pueblo cubierto por la nieve en invierno, que ofrece imágenes increíbles y preciosas. Ogassa tiene 222 habitantes, ahora tres más: Eloi Cordomí, Xavi Lázaro y el hijo de la pareja que llegó a su casa el año 2021, como reveló el meteorólogo. Hace unos meses, Cordomí explicaba a la prensa comarcal, en El 9 Nou, su cambio de vida: "Vivir en el Ripollès permite que, además de leer los mapas, que es lo que hacemos los meteorólogos, tienes la posibilidad de vivir en un entorno donde directamente sufres los cambios y los puedes ver". Cuando nieva, nieva de verdad.
Cómo combina vivir a 4 horas del trabajo en coche, entre ir y volver: "Ha sido una apuesta familiar: propuse a TV3 una reducción de jornada y ellos tenían la necesidad de cubrir una franja matinal y algunos fines de semana al mes de difícil cobertura, y me ofrecí. Todo el mundo ha salido ganando. Sigo trabajando en TV3 y Catalunya Ràdio, que es lo que me gusta, y puedo cumplir mi sueño de vivir en un entorno como este del Ripollès". Trabaja menos horas en TV3, cobra menos, pero necesita menos dinero para vivir en un pueblo pequeño donde se dedica a cultivar el huerto a tanta altura y explica sus avances hortícolas: "El experimento del Hügelkultur ('cultivo en montículo' en alemán) está funcionando bastante bien. Como el suelo de aquí es muy pedregoso, en primavera hicimos un montículo con ramaje del bosque, capas de hierba, de hojas, estiércol, paja y de tierra estratégicamente distribuidas. Desde hace unos días, están saliendo calabacines, acelgas, patatas y tomates. A más de 1.000 m de altura todo va tarde, pero va… A ver qué pasa con el maíz y las calabazas…".
La viva estampa de la felicidad con las manos sucias de tierra, un tomate y unas patatas de Ogassa.
