Afortunadamente para los espectadores, la gran Paula Vázquez vuelve a estar muy solicitada y vuelve a conducir muchos programas de tele. Ahora la veremos en Top Chef: dulces y famosos, y recientemente la hemos visto en Hasta el fin del mundo, Benidorm Fest, Bake Off: famosos al horno, El puente, El número uno, Fama: a bailar, Pekin Express y muchos otros. La presentadora gallega, muchos años en nuestra casa, es alguien que no tiene pelos en la lengua y que siempre ha dicho lo que le ha salido del moño. Y eso, a menudo, le ha comportado algún problema. Pero nada como lo que le ha confesado a Henar Álvarez en Al cielo con ella.

Paula Vázquez en 'Al cielo con ella' TVE

Vázquez ha revelado que de todos los programas en los que ha participado, donde peor lo pasó fue en 'El Puente' (Movistar Plus+), "en Vietnam, porque enfermé desde que llegué y si estuve un mes, estuve dos semanas en un hospital". La ingresaron en un centro hospitalario de aquel país que estaba a pie de calle, "por lo que entraba gente para ver mi televisión". Tardó mucho en poder hacer su programa y cuando vio a los concursantes, ni los reconoció, "estaba enfermísima". A pesar del sufrimiento, también fue muy difícil de gestionar una situación lamentable, a raíz de una entrevista que hizo en 2018 a Jordi Évole en 'Salvados' en la que hablaron con "la persona que había dicho que me tenían que echar gasolina en el coño y plantarme fuego".

Una época complicada, porque, tal como explica, "Fue una época en la que me llegaron a enviar fotografías de una pistola apuntando a mi ventana. Lo he pasado muy mal, de sentirme amenazada. Hubo momentos muy duros, difíciles, de recibir mucho hate por opiniones políticas, personales… ahora ya no les leo, sigo colgando mis cosas y ya está".

Una Paula Vázquez que elogia els presentadors actuals, perquè han crescut amb el hate de les xarxes: "Tenéis mucho valor porque habéis nacido con el hate. Nosotros solo recibíamos cosas bonitas, nadie escribía para decirte cosas malas. De repente, ha sido muy impactante y deprimente darte cuenta de que hay gente que te odia. Nadie me había dicho que me odiaba". Más fácil de digerir, aunque también doloroso físicamente, es un dolor que tiene y que hace que tenga un vínculo nada menos que con la reina Letizia. Y es que ambas comparten el neuroma de Morton. Un dolor que tiene la asturiana y también ella, que no puede utilizar tacones y por eso casi siempre va con zapatillas: "No me puedo poner tacones. Hoy ha sido una excepción y estoy cruzando los dedos. Me he hecho programas en zapatillas de deporte, incluida la final y nadie me ha venido a preguntar. Yo creo que somos nosotras más las que al final hemos adquirido los estereotipos, porque yo me gusto, me siento sexy, atractiva (con tacones)".