21,2% de share. Esta es la mágica cifra que solo una tele ha conseguido con un programa que no sea un Telenotícies o un partido de fútbol. Es la audiencia del capítulo 3 de Gènesi, la serie sobre Ferran Adrià que TV3 ha producido con Minoria absoluta y que es el gran éxito de la temporada, no solo de TV3 sino de todas las cadenas. Nadie hace un 21%. La buena noticia es que, a diferencia de lo que ocurre con el resto de series de prime time, Gènesi no se ha desinflado con el paso de los capítulos. La mala noticia es que el menú no se podía alargar a veinte platos como el de El Bulli. Solo tiene seis capítulos y cortos: 40 minutos sin anuncios, emitidos por TV3 de dos en dos. La productora ya tuvo que ingeniarse una historia inventada, la trama del presente con Mònica López y Joana Vilapuig, la del restaurante inventado Can Canabach. Era imprescindible por dos razones: la historia real de El Bulli es eminentemente masculina, no había personajes femeninos. Y había que ampliar las tramas con una familia con problemas, alcoholismo, muerte, secretos, porque no se quiso incluir la vida privada de Ferran Adrià, su mujer o que no tiene hijos. Lunes 5 de noviembre los dos capítulos finales.
TV3 alargará el lunes el chicle con la reemisión de un reportaje antiguo del Sense ficció sobre el último día que El Bulli sirvió una comida y cerró para siempre. Miquel Fernández recogerá todos los premios posibles del gremio. Se da por seguro que él o la serie recibirán el Ondas televisivo que siempre mira con buenos ojos TV3. Y como los Gaudí solo premian TV movies pero no series Gènesi tendrá que esperar a que la emita Netflix por si tiene tan buena acogida internacional. Miguel Hernández ha alcanzado la cima de la popularidad con este Ferran Adrià. Solo a él se le ha exigido que imitara al auténtico Ferran. Hasta ahora el mejor chef era parodiado, por Cesc Casanovas en Polònia o Carlos Latre. Pero el trabajo de Miguel Hernández es de una gran delicadeza, sutileza, respeto y obsesión de coger todos los tics del genio de l'Hospitalet, "¿Vale o no?". Fernández ganó el mejor concurso de imitaciones de la TV, también hecho en Catalunya: Tu cara me suena. Ahora se ha doctorado. Si la serie no habla de la mujer de Ferran Adrià, EN Blau publicó en exclusiva quién es la actual pareja del actor, separado de la madre de su hijo Nico, la actriz Irene Montalà.
El actual amor y novia de Miquel Fernández, de 46 años, es la actriz y modelo canaria Elisa Cano, nacida en Tenerife hace 36 años. Se dedica fundamentalmente al teatro, autora de una obra que estrenará en Tenerife llamada Yo Frankenstein. Ha hecho cortometrajes, alguna incursión en TV y mucho teatro, con un físico contundente, muy expresiva y racial. Es muy física y en el currículum destacan acrobacias de circo, artes marciales y escenas de acción. Y un detalle, es increíblemente fotogénica, guapísima:
Miquel Fernàndez se ha consagrado como uno de los grandes actores de Catalunya. Y ha salvado un género que parecía que había muerto en TV3: la serie no juvenil. Que vaya ensayando discursos de agradecimiento de premios, dedicado a sus amores: Nico, Elisa y su oficio.
