Toni Soler está eufórico. Esta temporada todo lo que produce su empresa Minoria absoluta está triunfando: Polònia ha vuelto líder, Està passant sigue siendo el mejor programa de la franja estratégica del access a prime time, y prepara un esperadísimo regreso de Crackòvia, que ya tiene fecha de estreno. Como siempre se emitirá los lunes, pero con alfombra roja el día del estreno: 26 de octubre, el día después del partido Barça-Madrid y el lunes que se entrega el Balón de Oro, casi seguro a Lamine Yamal, que ya debe de tener imitador. Puede ser apoteósico. Inexplicablemente, la CCMA ha decidido que no se emita en TV3 para convertirlo en el programa estrella de la web 3Cat, como La travessa VIP. Robará espectadores a la cadena, pero consideran que todo son clics para 3Cat. Quedaba el cuarto as en la manga, el más imprevisible. Paco Escribano se ha encargado de producir para Minoria la serie de seis capítulos Gènesi. Era una moneda al aire. Últimamente las series nocturnas de TV3 fallan: L'última nit del karaoke, Jo mai, mai, Moebius, Les de l'hoquei... todas ellas juveniles. Toni Soler muestra el camino a TV3: una serie adulta que hace un 20% de share, el mejor prime time de toda la semana.

Los dos capítulos de este lunes han vuelto a liderar con mucha diferencia sobre los rivales, el primero con un descomunal 21,2% (352 mil espectadores) y el segundo con un 17% (238 mil espectadores). Una decisión controvertida, la de emitirlos de dos en dos, porque en tres semanas se fulminan la serie entera y porque a las 11 de la noche perdieron cien mil espectadores, un tercio de la audiencia, que se fue a dormir pensando que ya verán el capítulo 4 en la web. El próximo lunes, el desenlace, que volverá a rondar el 20-22%, y el lunes 19 de octubre TV3 estrenará otra serie adulta, In vitro, sobre una clínica de reproducción asistida, con Bruna Cusí y David Verdaguer. Difícilmente alcanzará tantísima audiencia como Gènesi, porque la historia de El Bulli es insólita, un éxito de Catalunya en el mundo: la cocina de Ferran Adrià. Toni Soler ha hecho un vídeo orgulloso, paseando por su barrio, en Ciutat Vella:
Toni Soler: "Estoy contento porque Génesis continúa su paseo triunfal en la parrilla de TV3, los capítulos 3 y 4 con una gran audiencia. Una serie catalana y en catalán sobre la gran revolución de la cocina catalana y mundial. Una serie difícil de crear y producir con el esfuerzo de Minoria Absoluta, especialmente de Paco Escribano, del director David Pujol, que le da una mirada especialísima, el trabajo de Miquel Fernández y el resto del equipo... un resultado excelente. Una aportación catalana genuina al mundo que se verá por todas partes con Netflix". Un mensaje de orgullo para todos aquellos que dicen que para triunfar y llegar a más gente se tiene que hacer en castellano. Ferran Adrià habla su catalán y eso no se podía traducir. La serie es un 10 en todos los sentidos excepto en uno para algunos espectadores: el tratamiento de Santi Santamaria. La serie necesitaba un antagonista, un Salieri contra Mozart, el envidioso del éxito del genio.

Incluso la elección del actor para hacer de Santamaria causa perplejidad: un secundario en mil series como Alberto Díaz, barcelonés de 42 años poco conocido, que contrasta con las tres estrellas Miquel Fernández, Ivan Massagué y Carlos Cuevas, por no olvidar a Mònica López y Joana Vilapuig. Sorprende la elección de Díaz cuando el casting ha tenido cuidado con los secundarios, dando un papel menor a un actor top como Pere Arquillué. Pero las críticas no están llegando por el actor, que defiende bien el papel, sino por cómo pintan al chef Santi Santamaria, como un envidioso que no supo digerir el éxito de Ferran Adrià y que lo criticó por desnaturalizar la cocina catalana y dotarla de elementos químicos con la palabra prohibida: "salud pública". Un enfrentamiento que no tuvo respuesta contundente de Ferran Adrià y que llenó muchas páginas. Santi Santamaria murió en 2011 a los 53 años desplomado en su restaurante de Singapur. El tiempo ha curado las heridas, pero la serie no podía dejar de lado esta polémica y deja en mal lugar al chef de El Celler de Can Fabes, que ya no se puede defender. Esto no ha gustado a espectadores, incluso de dentro de la misma TV3:
Vist un tros d la sèrie dl Ferran Adrià. No feia falta q des d Catalunya menystinguem el Santi Santamaria. Fa basarda. Ja és mort i no ens sobren referents i menys catalans. És una puta sèrie Telecinco feta per la q hauria d ser la televisió Catalunya. Basarda d sèrie i puta 3cat
— Jo (@jo_jock) September 28, 2026
Confio que la sèrie Gènesi sigui respectuosa amb la figura del Santi Santamaria, figura clau de la essència de la cuina catalana. @som3cat pic.twitter.com/TMB13nG79T
— Joan R Vallvé (@joanRvallve) September 20, 2026
molt a favor de #Gènesi3Cat i de la imatge que projecta sobre la creativitat (gastronòmica) catalana, però Santi Santamaria era força menys cavernícola i ressentit del que la sèrie mostra i Christian Escribà és força més bluf del que aparenta. malgrat tot, una grandíssima sèrie! pic.twitter.com/1wwkIJr9mb
— josep solervicens (@jsolervicens) September 28, 2026
O sigui, hem d'entendre que en Santi Santamaria era al Ferran Adrià, el que l'Antonio Salieri era a l'Amadeus Mozart. #Gènesi3Cat
— Pere Brunet (@pere_brunet) September 28, 2026


Toni Soler parodió la lucha entre los dos chefs más exitosos del país en Polònia, interpretados por Cesc Casanovas y Carlos Latre. Fue historia de Catalunya. Algunos critican que Gènesi es maniquea y solo muestra la visión desde una perspectiva, la del pez grande, la de El Bulli. No es un documental, es ficción. Y viendo el panorama, la mejor serie de TV3 en muchos y muchos años.