Al principio, mucho antes de que Gran Hermano lo presentara Jorge Javier Vázquez, este fue un programa que se asociaba irremediablemente con una presentadora, Mercedes Milá. Desde que el reality apareció en las pantallas de Telecinco, siendo un boom brutal del que todo el mundo hablaba, desde que los ratoncitos, como decía Monegal, de Guadalix de la Sierra hacían edredoning y se lanzaban los platos a la cabeza públicamente, la presentadora que los acompañó, llenándose la boca diciendo que era un "experimento sociológico" y bla, bla, bla, fue ella, la Milá. Presentó las dos primeras ediciones, el año 2000 y el 2001, y después presentó trece más, hasta el Gran Hermano 16, que se emitió en el año 2015. Quince ediciones, ininterrumpidamente, con una excepción, el año 2002, en la tercera edición, cuando el presentador no fue ella sino Pepe Navarro.

Una edición que ganó el hoy olvidado 'Javito', y donde había otros concursantes hoy muy famosos como Kiko Hernández, y donde la primera expulsada fue una catalana, Noemí Ungria, que no se llevó muy bien, precisamente, con Pepe Navarro. Una joven que entonces era esteticista y que se acabó casando con otra concursante, Raquel Morillas, que tuvieron un grave accidente de coche, y que después la cosa acabó como el rosario de la Aurora y rompieron peras, divorciándose a los meses de su boda, y después, empezando una nueva vida con el fotoperiodista Enric Bayón.



Desaparecida muchos años de los platós y las televisiones, harta del mundo de las cámaras y las polémicas, a principios de año reaparecía como colaboradora del programa Fiesta de Emma Gracía en Telecinco para comentar la última edición de Gran Hermano Dúo 4, que ha acabado ganando Carlos Lozano. Y ahora, ha reaparecido en redes para hablar de lo que le acaba de pasar, aunque reconoce que "no hablo demasiado de mi familia". Y es que acaba de fallecer su padre, con quien no tuvo, precisamente, la mejor de las relaciones:
"Él no supo gestionar su vida en su momento y nos llevó a rastras a mi madre y a mí, pero hay que perdonar y le quiero”, dice en el vídeo, explicando que el padre hacía diferentes semanas que estaba en el hospital, pasándolo mal los últimos días y administrándole morfina. Y ahora, una nueva publicación, esta vez, una imagen, de ella cogiendo la mano de su padre, y unas palabras sobrecogedoras. Duras y con algún reproche, pero también emocionadas confesando que le había perdonado y ahora se ha quedado deshecha. "Fuiste feliz, eso no me cabe duda. Hiciste siempre lo que quisiste, pero no siempre gestionando las cosas como se debía. Te ayudé más de lo que quizás merecías, pero nunca quise dejarte en la estacada, cuando tú, lo hiciste infinidad de veces", comienza. "Te perdoné por todo el daño que hiciste en aquella etapa y hoy nos dejas con todo mi corazón roto por verte partir. Los últimos minutos hemos podido decirte que te queríamos y has sido consciente de ello y eso me reconforta. Has visto a tus nietos y tu cara se ha iluminado y eso me hace feliz. Bruno cuidará de ti, donde quiera que esté y mis yayos también, o al menos eso deseo con toda mi alma. No volveré a verte más, pero te recordaré en los buenos momentos, papá. Te queremos".
Todo el calor y el apoyo hacia Noemí. No debe haber sido nada fácil, según lo que explica.