Lo conocimos en la academia de Operación Triunfo cuando solo tenía 22 años y ahora, con 30 años, es uno de los rostros comunicativos de TV3. Hablamos de Miki Núñez, artista y presentador que, desde que salió del concurso musical que ha enamorado a los catalanes como conductor de varios programas como Eufòria, Zenit y también en las campanadas. El de Terrassa gusta mucho por sus capacidades comunicativas ante la cámara, por su naturalidad, por la simpatía y también por su espontaneidad. Gusta como presentador y también como participante porque desde la cadena también apostaron por Miki Núñez como concursante de La travessa, el reality de aventuras de Laura Escanes que este año estrenaba una versión VIP con un casting formado por ocho parejas de famosos. En el caso de Miki, desde la productora le propusieron hacer pareja con Raquel Sans, una presentadora de la casa que no conocía personalmente y con la que han formado un tándem brutal que los ha convertido en presentadores de la próxima edición de La Marató 2026.
Cada martes hay dos capítulos nuevos de La travessa y durante estas cuatro primeras entregas hemos podido ver a los concursantes ponerse al límite y también los hemos podido ver más sinceros y abiertos que nunca. Desde la complicidad de Jair y Neus a la hora de hablar sobre su relación, como también las disculpas de los hermanos Casas con el catalán, y uno de los vínculos más bonitos que se han formado entre etapa y etapa es el de Raquel Sans y Miki Núñez, grandes favoritos del programa. Los dos presentadores no se conocían anteriormente, pero han congeniado increíblemente bien desde el minuto uno. Durante la aventura podemos ver cómo se apoyan en los momentos más duros y desde EN Blau recogíamos las declaraciones de Raquel Sans en el tercer capítulo, en el que reflexionaba sobre ser la más veterana del casting.
Los retos que se presentan en el tercer y el cuarto capítulo son los más duros hasta la fecha. En un momento del programa, un miembro de cada pareja debe enfrentarse a una prueba de agua y nadar varios kilómetros. En el caso de la pareja de presentadores, es Miki Núñez el escogido para bajar al mar, y justo en ese instante en que le toca enfrentarse a la prueba, Miki Núñez también se confiesa sobre sus temores y la necesidad de tenerlo todo bajo control: "Yo necesito tenerlo muy controlado. En todos los sentidos. Siempre estoy pendiente y autoanalizándome para ver que todo esté bien y perfecto". El presentador de Eufòria ya ha hablado anteriormente sobre el trastorno alimentario que ha sufrido y la autoexigencia constante consigo mismo: "Yo me levanto por la mañana y lo primero que hago es tragar un sorbo de agua para ver si me duele la garganta o no. Sonarme para ver si tengo mocos o no. Lavarme la cara para ver si me ha salido, yo qué sé, un herpes. Convivo cada día así, no sé", explicaba a las cámaras de La travessa.
Miki Núñez se considera hipocondríaco sobre todo por una razón, una angustia que siempre lo persigue: "Morirme yo, me da mucho miedo, porque me encanta mi vida, y por eso también soy hipocondríaco, porque cuando estoy enfermo, no disfruto de mi vida al cien por cien. Tengo mucho miedo a que mi gente se haga daño o que mis perras se mueran; es algo que no puedo ni pensar. Todas estas cosas me dan mucho miedo", confesaba en el cuarto capítulo del programa. Unas declaraciones que nos invitan a conocer al Miki Núñez más íntimo y también que nos hacen vivir su transcurso de La travessa con mucha más intensidad. Maravilloso.
