Dicen que no se puede juzgar un libro por su cubierta. En el caso del próximo Lo de Évole, ya podemos vaticinar que lo petará, solo viendo una pequeña cata, un par de minutos, en un avance del programa. ¿Por qué? Porque Jordi Évole ha estado charlando por muchos lugares diferentes con alguien que cuando habla, no deja indiferente a nadie: Marc Giró. El presentador catalán estrena programa en la misma cadena que Évole, La Sexta, en abril. Pero para calentar motores, ambos han estado paseando, merendando o cogiendo el metro mientras repartían bofetadas, especialmente un Giró desatado que cuando quiere decir algo, lo hace y no se muerde la lengua, y que en el vídeo que ya corre por redes, regala algunos momentos que prometen mucho. Como avisa Évole, "Lo de este domingo va a ser muy bestia. Giró desencadenado. 'Lo de Marc Giró' en 'Lo de Évole'. En dos entregas. La bienvenida que se merece Giró a La Sexta".
Giró on fire, por ejemplo, hablando de la izquierda y de la gente que viene al país de fuera: "Como yo sé lo que es la buena vida, esa buena vida que yo he tenido, la quiero para el resto. Eso es ser de izquierdas. Y me da igual que esa persona esté aquí, que venga de donde venga. Y además estoy convencido, porque he pegado números, que se puede conseguir. Muchísimas gracias, '¡Viva España!'. ¿Te imaginas? Lo de ser progresistas de izquierdas nunca se acaba, es agotador". Giró empieza fuerte. Y continúa igual, hablando de él mismo, en otro fragmento en un local donde han merendado un café con pastas: "Cuando yo llegué al planeta Tierra, no había nada que me cuadrara. Tenía pito, entonces, ya eras niño. Y luego estaba lo de las niñas. Pues ni una cosa ni la otra veía yo que me funcionaba". En el mismo ágape suelta con todo el sarcasmo del mundo que "entiendo a la gente que se hace facha o se hace de la ultraderecha o de derechas, porque es comodísimo. Yo lo entiendo perfectamente", dice con ironía.
Uno de los momentos inesperados durante la grabación, tiene lugar cuando Évole y Giró cogen el metro. Bajando las escaleras se supone, a juzgar por cómo reacciona Marc, que algún impresentable usuario les increpa. O mejor dicho, increpa a Évole. ¿Y cómo reacciona Giró? Con su sarcasmo habitual: "Ahora he tenido un poco de envidia, que te ha dicho 'capullo'... oiga, ¿y yo qué?", y girándose hacia atrás, mientras bajan las escaleras, le espeta: "¡Oiga, que yo soy maricón, ¿eh?!", como reclamando para él su dosis de insultos, retratando así, al intolerante que les ha insultado. Ya dentro del vagón, otro fragmento imprescindible, cuando Évole le pone encima de la mesa "la tendencia esta de ahora de decir: 'No, es que ahora no puedes decir según que cosas'...". Nuevamente, respuesta brutal de Giró: "Eso siempre lo dice alguien que tiene una columna en 'La Vanguardia', en 'El País'... Digo: '¿Ah, sí? ¿No se puede decir nada?... Pero si tú estás todo el día diciendo lo que te sale de los mismísimos huevos'"...
Ganas de ver el resto.
