El Barça juega esta noche en el campo del Betis en un partido que puede certificar el acceso definitivo a la Champions de la próxima temporada. Los de Xavi Hernández son segundos en la Liga y tratarán de sellar de manera definitiva quedar entre los cuatro primeros con una victoria en el campo del conjunto andaluz. Por desgracia, es el único objetivo que le queda a los jugadores y afición azulgranas, en una temporada que esperamos que sea de transición y que la próxima venga con algún título. Bueno, queda esperar que el Liverpool gane al Madrid en la final de la Champions, que, no nos engañemos, sería como un título para los aficionados culés. De momento, sin embargo, el equipo ya ha viajado hacia Sevilla para disputar el partido de esta noche. Son tiempos de no demasiada euforia azulgrana, tiempo de mirar con envidia el nuevo milagro del eterno rival, tiempo de hacer el trabajo que ahora toca y soñar con que vendrán tiempos mejores.
Pero para quien no puede haver un momento mejor, en la vertiente personal, es para uno de los jugadores del vestuario que hoy es una de las personas más felices del planeta. Hablamos de Luuk de Jong. El alto delantero holandés se ha ganado un rincón en el corazón de los aficionados gracias a su entrega, sus goles y el hecho de aceptar su rol en el equipo. Cuando se le fichó, nadie daba un duro por él, de hecho, con mala sombra algunos lo bautizaron como Luuk De Tronc, haciendo mofa con su apellido y con que fallaba más que una escopeta de feria. Pero el jugador finalmente ha respondido en el campo, y casi siempre que sale a jugar los últimos minutos de los partidos, como revulsivo, ha acabado mojando. De Jong ha girado la tortilla y ahora, cuando sale a calentar, el público del Camp Nou corea su nombre, deseando que entre en el césped: "Luuk, Luuk, Luuk, Luuk!!!!. De Jong es un hombre muy familiar, y el pasado mes de marzo pudo abrazar a su primer hijo Cody, mostrando, al acabar de nacer, una imagen preciosa de ellos dos, con el bebé en brazos.
Él y su mujer desde el 2015, Lizanne van Zutven, ahora sin embargo, tienen otro momento para volver a sonreír radiantes, porque acaban de ampliar la familia, acaban de volver a ser padres. El mismo delantero del Barça ha informado a sus seguidores en redes con una imagen que conmueve, cogiendo al pequeño en brazos, otro niño, que quién sabe si en el futuro también se dedicará al fútbol y marcará goles con la camiseta azulgrana. ¿Y qué nombre le han puesto? Un nombre precioso, Finn. El jugador holandés escribía este emotivo mensaje al lado de la foto con su hijo: "Bienvenido a la familia, Finn de Jong. Orgullo de padre":
Enseguida, numerosos mensajes de felicitación han llenado la red. Esperamos que Finn venga, no con un pan bajo el brazo, sino con goles de su padre y con la clasificación para la Champions del próximo año. La enhorabuena.
