Jordi Cañas sabe que su tono tabernario, iracundo y airado a menudo tiene una contrapartida. Su condescendencia, como aquel alumno de clase que siempre buscaba las cosquillas de los compañeros, a menudo recibe la indiferencia por parte de sus interlocutores, que ya conocen de qué pie calza y que prefieren no entrarle al trapo. Pasó, por ejemplo, en el último debate en TV3 por las elecciones europeas, a pesar de sus esfuerzos sacando cartelitos.

debate 26M ACN

ACB

La altura política de Cañas, representante de Cs, a menudo es más propia de un bar a las tantas de la madrugada. Y este sábado el candidato se las ha tenido con unos manifestantes que le han silbado y gritado en su propio acto de campaña. Centro de Madrid. Acto con la consigna #stopokupas. Y Cañas desatado plantando cara cuando iba oyendo lo que no quería oír:

Acalorado, con las mangas de la camisa dobladas, nervioso, intentaba mantener su tono habitual, despreciando a los que lo silbaban, y diciendo cosas del estilo de "Fascistas y cobardes, sois una colla de fascistas! Venga! esa gorra es muy bonita, pero es un poco de marca, amigo, eres un poco pijo!". O "estaba leyendo el otro día un libro de Cortázar, no lo habrán leído ninguno de ellos, porqué aparte de asearse hay que leer un poco...". Cañas haciendo amigos.

¿Te ha parecido interesante este artículo? Para seguir garantizando una información comprometida, valiente y rigurosa, necesitamos tu apoyo. Nuestra independencia también depende de ti.
Suscríbete a ElNacional.cat