El discurso del poeta mallorquín Carles Rebassa al recibir el premio Sant Jordi en la primera edición de la Noche de las Letras Catalanas fue vibrante, potente, profundamente catalanista y un grito de alerta en la defensa de la lengua catalana. En lugar de hacer un parlamento tipo Goya o Gaudí, gracias a mi tía y leed mi novela que transcurre en una fábrica textil, aprovechó el foco, las cámaras de TV3 que retransmitían el acto en directo y proclamó verdades necesarias: "Sin lengua no hay país, ni libros, ni proyectos, ni cuentos, ni estrategias ni nada. Lo que nos hace falta no son discursos apocalípticos, ni mentiras bilingüistas ni racistas, ni pactos autonómicos por la lengua. Debemos tener una legislación que haga que el catalán sea imprescindible para vivir en los Países Catalanes. Y esto los virreyes y los títeres que nos gobiernan no lo harán posible nunca". Criticó a los políticos que no han querido legislar para que conocer el catalán sea obligatorio por ley.
Esto es lo normal en todos los países civilizados, la Constitución española sitúa el castellano como una lengua obligatoria: "Todos los españoles tienen el deber de conocerla". No existe ningún artículo equivalente para el catalán. Y de aquí llora la criatura. Rebassa lo señaló y otro escritor catalán, Xavier Bosch, prefirió menospreciarlo con un artículo en el Ara que se ha hecho viral precisamente por lo que le recrimina Bosch a Rebassa: que cuando recoja un premio hable de su libro y no haga mítines políticos. Literal:
Bosch no es cualquiera en las letras catalanas, es uno de los autores más populares, más leídos y de los que puede vivir del oficio de escribir, famoso también gracias a TV3 donde ha dirigido y presentado un programa político, Ágora, es columnista y tertuliano de Deportes. En las últimas elecciones del Barça ha apoyado a Víctor Font. ha apoyado a Víctor Font. Bosch escribe sobre la Noche de las Letras Catalanas y cuando se refiere al discurso más aplaudido de la noche, el de Carles Rebassa, lo critica sin citar su nombre: "A la hora de agradecer un premio todo vale, destrozar a los políticos de ahora y cagarse en los de antes. Adelante con el aplauso fácil. Quizás sería bueno explicar algo de la obra, solo una. Para los mítines siempre estaremos a tiempo". Hay famosos tuiteros que se han encendido contra este reproche a alguien que hace un discurso de defensa de la lengua lejos de los lugares comunes y de la resignación. Joel Joan es especialmente hostil contra Bosch:
Los tutis están dedicados a Xavier Bosch, Joel Joan explícitamente y Eroles implícitamente. La mejor respuesta es leer el libro de Carles Rebassa. Y aplaudir que dedique su minuto no a vender libros sino a despertar conciencias.
