Esta noche el Barça juega partido de Copa del Rey en el campo del Albacete. Un partido que llega con una pancarta previa y un mensaje en catalán del club manchego. Un partido que se podrá ver por TV3 y sufrir por TVE, con la narración de un Juan Carlos Rivero que ayer lunes anunció que hoy tocaba partido "Albacete-Real Madrid"... No, señor Rivero. No confunda deseo con realidad. El Madrid se fue a la calle en el Carlos Belmonte en la eliminatoria anterior. Ahora solo le queda la Champions y la Liga. En el campeonato nacional siguen a un punto del Barça gracias a otro arbitraje vergonzoso en el Bernabéu, contra el Rayo Vallecano. Enésimo atraco perpetrado, en este caso, por Díaz de Mera, que añadió un descuento escandaloso de 9 minutos ("hasta que marque el Madrid", como se suele decir), que expulsó a dos jugadores del Rayo y que pitó un penalti en el minuto 97.


El árbitro, sin embargo, a pesar del escándalo final, cometió otro error vergonzoso. Que ya no sabemos si llamarle error o acto deliberado. ¿Cuál? No enseñar tarjetas amarillas a tutiplén cuando los jugadores del Madrid, en el último cuarto de hora, se tirabanen el área rival de manera indisimulada, intentando engañar y que el árbitro pitara penaltis en cada jugada. Ni una sola amarilla, y mira que el reglamento es muy claro en este sentido. Ninguna amonestación a los jugadores merengues cuando llegaban al área del Rayo y se desmayaban. Ni siquiera enseñó amarilla con este intento torpe y grotesco de un Mbappé que desde que viste de blanco, se ha vuelto un tramposo como su compañero Vinicius. El jugador francés será todo lo bueno que queráis, que lo es, pero también es un tipo que se deja caer a la mínima que se encuentra cerca de un defensa rival. Y el último salto rocambolesco contra el Rayo es de vergüenza ajena. Este:
El piscinazo de cada jornada de Mbappe.pic.twitter.com/1CAIq4UNhB
— Mundo Despectivo (@MundoDespectivo) February 1, 2026
No fue el único. Fue una tónica constante, impropia de un equipo que se jacta de "señorío". Este lunes por la noche había un evento en el Palau de Congressos de Barcelona: la gala del Mundo Deportivo, que reunió a muchas personalidades del mundo del deporte. Evidentemente, muchos VIPS del mundo del fútbol en general y del Barça en particular. Jugadores como Lamine Yamal, Joan García o Aitana Bonmatí, encabezados por el presidente azulgrana, un Jan Laporta que hizo una entrada brillante al recinto. Ante las cámaras, los compañeros periodistas le preguntaron qué le había parecido el penalti que el árbitro sí pitó a favor del Madrid en el minuto 97, cometido, en teoría, sobre Brahim. "¿Fue penalty o no?", le preguntan. Él se gira, mira a cámara y responde: "Piscinazo". Lo mejor, sin embargo, fue que acompañó la explícita palabra con un gesto, un saltito, como si se lanzara a la piscina... Sensacional.
Joan Laporta lo tiene claro🫣
— SocBlaugrana (@SocBlaugranaFC) February 2, 2026
Periodista: "¿Qué opinas del penalti del Madrid?"
Laporta: "¡Piscinazo!"pic.twitter.com/RAwDfKXq25
Santiago Bernabéu... un estadio que quizás no tiene los permisos para hacer conciertos, por las quejas de los vecinos por el ruido y los decibelios. Pero un estadio que, si se lo propone, podría acoger perfectamente los próximos Mundiales de Natación...