Jair Domínguez es una de las personas que más alto y claro habla cuando se trata de defender su país, su lengua y su cultura. Azote constante del españolismo más hiperventilado, alza la voz y no se muerde la lengua cuando tiene que repartir bofetadas a diestro y siniestro, sobre todo, cuando sus destinatarios tienen aquel patriotismo español rancio que no permite que haya gente que no se sienta como ellos o no hable su lengua. Un Jair Domínguez que a menudo ha recibido el odio visceral, gente lanzándosele a la yugular, por lo que ha dicho o dejado de decir, ya sea en programas de tele o radio o vía redes sociales.

"En España he tenido problemas gordos de amenazas, pero nunca me lo he tomado en serio, en Cataluña me conocen más y saben que no acostumbro a frenarme cuando digo cosas o no tengo muchos filtros, pero la gente de España es diferente", decía hace poco en el programa Lápiz de memoria  de SER Catalunya. Amenazas que a veces, han ido incluso un poco más allá. Límites traspasados como "'bueno, vamos a ir a buscarte a casa a matarte'. Pero nunca me lo he tomado en serio porque sé que la gente se calienta mucho por las redes y después, a la hora de la verdad, nada". Probablemente, una de las frases que más sulfuraron al españolismo, echando bilis por la boca, fue cuando soltó que "lo que necesitaba España para reaccionar era un accidente en el que se mataran los de la selección. Puede parecer una burrada, pero si miras más allá, estábamos en un momento en que económicamente el país se estaba yendo al garete y culturalmente también, y teníamos a la gente enganchada al fútbol y solo estábamos para eso. Si haces una crítica normal, mesurada, nadie se da por aludido. Pues dije, ostras, vamos a subir un grado más en la intensidad y realmente me pasé"

Jair Domínguez IG
Jair Domínguez IG

En el pódcast Al Pou, de Girona, le recuerdan que "tú no eres precisamente amigo de los españoles, pero ¿recuerdas algún momento en que te cagaste realmente?", y él reconoce que el momento en que descubrió "lo grande que se podía hacer todo fue con el tuit sobre la selección española de fútbol". Como diría aquel, con la Iglesia hemos topado"Deseé que se estrellara, y muriera todo el mundo incluido Iniesta... Descubrí que no te puedes meter con el fútbol y con España, y las dos cosas juntas, peor". Un Jair que recuerda cómo después de aquello, "me llamaban a casa, un tío me dijo 'Voy a venir desde Plasencia a matarte', un tío pasaba en moto por delante dando vueltas, y yo allí... no sé". Incluso, admite que aquellos días "yo tenía una barra de hierro al lado de la puerta. Porque pensaba: 'Igual me matan, pero una hostia se llevará'":

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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No sabemos si el bueno de Jair aún tendrá la barra al lado de la puerta de casa... por lo que pueda ser...