Fel Faixedas es un tipo maravilloso. Los que lo conocen saben que, además de ser alguien que te hace partir de risa, que lo lleva haciendo desde hace un montón de años, es una persona que es todo bonhomía. Buena gente, amigo de sus amigos, divertido, enamorado de nuestra tierra, nuestra cultura, nuestra gente y nuestra lengua, cuando tiene que alzar la voz, lo hace. Y si se tiene que desnudar, emocionalmente, lo hace, cuando se encuentra a gusto. Como ahora, que ha hablado claro en una conversación extraordinaria para Gidona, el pódcast de Gidona Confidencial, sobre las comarcas gerundenses. Una conversación donde, como él mismo reconoce, "he explicado unas cosas que ahora pienso: 'es que quizás me he pasado explicando según qué cosas'". Por ejemplo, hablando de dos mundos que él conoce bien: la tele y el teatro. "En la tele no hay nada de verdad. En la tele todo es mentira, incluso, la manera de ser de la gente. Este tío, cuando se quita la pantalla, igual es un imbécil. En el teatro, si es un imbécil, lo ves enseguida. El teatro tiene esta parte de verdad que nos desnuda mucho. Esto la gente lo recibe y por eso la gente nos quiere tanto".
El de Arbúcies continúa emocionándonos y haciéndonos mear de risa cuando sube a un escenario, con su inseparable Carles Xuriguera, o cuando colabora en diferentes programas de tele y radio, como El matí de Catalunya Ràdio, de Ricard Ustrell. Un Faixedas que con el 'Xuri' y Quim Masferrer, formaron parte de aquel trío inolvidable de los Teatre de Guerrilla, que aunque la gente, el público, todavía los recuerde con una sonrisa en la cara, ya hace diecisiete años que lo dejaron, que se dice pronto. En 2009, "y todavía hay gente que... '¡Hostia...! ¿Volveréis?'", le preguntan. "Algo debió impactar fuerte". Fueron 12 años de Teatre de Guerrilla, pero marcaron a muchas personas en nuestra casa. ¿Por qué? "Esta identificación. Ya había un Tricicle, y de repente salen tres tíos de pueblo. En este país hay la gran capital, pero la gran mayoría de gente es de pueblo, y fue como un poco: 'Estos son los nuestros', ¿no?":
"Esto nos hizo bandera, los 'guerrilleros', la gente se sentía identificada". ¿Volver? No, aquello ya pasó. ¿Tiene relación con Quim Masferrer?, le preguntan. Y él responde más sincero que nunca: "No. No, no. Hace muchos años que no nos vemos". "¿No hablan del pasado?", le repreguntan. Respuesta: "No. No tengo nada que decirle. Él supongo que tampoco. Cada uno hace su vida y así estamos muy bien. Supongo. Yo estoy muy bien". Muy diferente es la relación con Carles Xuriguera: "Es el gran amigo, el hermano que no he tenido, la persona con quien lo he vivido todo: nuestra carrera profesional, hemos compartido las alegrías de ser padre, la tristeza de las muertes de nuestros familiares. No hemos dejado nunca de querernos y sobre todo, respetarnos. El día que nos moleste mucho una cosa importante el uno del otro, será el día de dejarlo. Mientras no pase eso...". Un Xuri con quien ha hecho una maravilla en el teatro, que todavía se puede ver, Les mares.


"Tampoco pasa nada por no mantener los vínculos de amistad. Tengo amigos del alma, de jóvenes, que hemos perdido la relación por diferentes circunstancias, y no pasa nada. Hay gente que tengo claro que no quiero encontrarme nunca más, pero hay otros que ya nos volveremos a encontrar más adelante. O no. Y no pasa nada", añade, hablando sobre los amigos, la amistad y la vida. Una conversación que vale mucho la pena, llena de reflexiones sensacionales. Fel Faixedas, maravilloso.